Antonio D. Olano
ANTONIO D. OLANO es periodista de larga trayectoria en el ámbito cultural. Amigo personal de Pablo Picasso, es especialista en la figura del malagueño, de quien ha publicado una docena de libros.
LO INSÓLITO COTIDIANO
Isidrada en las Galerias de Arte
No gustaba a los antitaurinos que se exhibiesen en los corrales del “Batán” los toros destinados a ser lidiados en la plaza madrileña de las Ventas. Aunque campaban con libertad condicionada por los corrales. Estaban colocados entre dos sentimientos: la admiración por su estampa y la compasión que se tiene a los condenados a la máxima pena. Entrarán en el corredor de la muerte después de ser trasladados a los corrales venteños.
Particularmente prefiero esos otros “baztanes” que son las galerías de arte a las que, en estas calendas isidriles, los pintores, escultores, “encierran” sus obras más recientes. Muchas veces en escaparates adecuados por el olor y sabor taurino como eran, y algunos todavía lo son, hospedajes taurinos, mayormente el “Hotel Wellington” al que asomaban sus reses bravas el in olvidable Pepe Puente y sus de alguna manera seguidores, como el ascendente y clásico “Canito”.
Y si la suerte nos acompaña encontraremos los toros en bronce de Pepe Puente Jerez y las de Pablo Lozano, hijo, este más dedicado al apoderamiento de toreros que a esculpirlos con cincel magistral. Podría ser el heredero del incombustible Venancio Blanco, el mejor escultor taurómaco del pasado y presente siglo. En la Fiesta hay un antes, Benlluire y un después todavía no alcanzado: Picasso y Venancio Blanco, genios de España proyectados al universo mundo.
Una galería madrileña (“Paz feliz”, en Villanueva 28, exhibe toros y toreros de nueva onda ya confirmada fama. Comenzaré citando las figuras con más movimiento que se haya conseguido en el arte de torear. Peñuca de la Serna es su autora. La hija de Victoriano de la Serna ha impuesto un cambio de tercio en el vendito tópico y es magistral. Sus trazos deberían acompañar a los escritos de su hijo, Zabala de la Serna (“El Mundo”), que encontró una nueva y mejor dimensión para la crónica taurina que se asfixiaba en el tópico, en lo manido.
Los pies, las zapatillas, las medias riojas de los toreros, es un magnifico lienzo de Rocío Báez Spínola, hija de “El Litri” y con enastes pictóricos. Para muestra, magistral, la dinámica de Mayte Spínola cuya obra podemos encontrar en esta galería.
Impresionante el paseillo, toreros en el albero, de Dolores de Lara, Poderoso, mandando, los pases de Paloma Porrero, diferentes los toreros de Juan E. Mendoza, de juna modernidad que hay es clásica el toro esculpido por Francisco Javier Pérez González…
Los salones de exposiciones de la “Monumental” están en plena ebullición. Les recomiendo la “mostra” de los fotógrafos taurinos fieles a las Ventas. Y las demás exposiciones en las que pasamos del consabido tópico a gratas sorpresas.
La Fiesta sigue gozando de magnífica salud.




