Uropa: polling station
José Antonio Ruiz
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 23 de mayo de 2014, 20:01h
España: que parezca un accidente. Tonto el que vote y el que no vote, porque con políticos o sin ellos, ni contigo ni sin ti, tienen nuestros males remedio, como cantaría Emilio José. Si de verdad hiciésemos uso de la jornada de reflexión para reflexionar, a los colegios electorales no acudían a votar el domingo ni los candidatos.
Aquí todo lo hacemos en plan testicular, o sea, por cojones. Ahora sólo faltaba que el derecho a abstenerse de votar dejara de ser un derecho para convertirse en una obligación. De consumarse la fechoría, al abajo firmante lo tendrían que llevar hasta la urna esposado y bajo custodia, porque lo que es a título voluntario, ya me puede estar esperando el presidente del colegio electoral con dos entradas de regalo y un bolígrafo BIC para la final de Lisboa, que ni me molesto en levantarme de los sofases para acercarme a hacer el canelo.
Va a ser verdad que lo más “normal” de las Europeas es la candidatura freak de Darth Vader a la alcaldía de Kiev y Odesa, la Perla del Mar Negro, donde la Escalera Potemkin, allí donde Eisenstein rodó la célebre secuencia de El acorazado Potemkin.
En España siempre hemos sido de extremos: o por la puerta grande, o por la enfermería; o silla eléctrica, o inyección letal. No caben medias tintas. La cordura parece estar de más y hasta de sobra en un país que se presta como pocos a la sátira política.
Lo mismo es mucho pensar –o no- dar por hecho que Chacón, Madina, López y el resto de aspirantes a los despojos del PSOE van a votar a Cañete. Pero doy por hecho que para sus adentros están deseando que Rubalcaba se dé un hostión del veinticinco a través de persona interpuesta (Valenciano) para forzar y consumar los Idus de Mayo.
Manifiesto contra la imbecilidad. Elena (la del tuit «¿Habéis visto un tío más feo que Ribery?», que maldita sea la gracia), se abre la conciencia feminista en canal y moviliza a sus socios de Uropa para lanzar un manifiesto de condena al machismo inmemorial de la derechona retrógrada y troglodita y proponer el veto preventivo a la candidatura de Cañete a Comisario por su machismo recalcitrante.
Claro que con un director de campaña como Floriano, el linchamiento del pepero se veía venir a poco que en Génova pusieran a Miguel en el brete de hablar por boca del ventrílocuo.
Con su cuerpo desbordante de picador de San Isidro, Cañete hubiera hecho mucho menos el ridículo posando en bolas como Cristiano, guardándole las espaldas a su novia en la portada de Vogue, que tratando, en vano, de explicarse, sobre su lamentable debate electoral, si es que a esa inaguantable cafrada televisiva se le puede considerar un debate.
Cañete no es un machista, sino un metepatas presuntuoso, que se ha comportado como un chuloplaya. Su rival, sin embargo, lo tiene peor, pues sólo puede presumir de la inteligencia de su señor padre, aunque se empeñe en exponerse al ridículo exhibiendo sin sonrojo su ignorancia, creyéndose una eminencia cuando en realidad es una demagoga barata que se limita a hablar para cortitos de entendederas.
De Jáuregui no merece ni siquiera la pena opinar, después de las tragaderas de ballena que ha demostrado tener restando importancia a la condena de Eguiguren por maltratar a su mujer, apelando al tiempo transcurrido desde que acontecieron los hechos, como si la indecencia prescribiese con el discurrir de los años de plomo.
Los hay que piensan que llevando como lleva el Universo enfriándose desde hace 11.000 millones de años, tampoco es cuestión de que nos pongamos nosotros ahora estupendos.
En el Caribe venezolano, el asesino etarra de Juana Chaos, prófugo de la justicia tras un episodio hemorroidal con el que culminó su particular dieta Dukan, es descubierto por un freelancer de vacaciones perpetuas, de compras con mujer e hijo, disfrutando de la familia y de la buena vida.
En Villanueva y Gertrudis, las hordas frenopáticas apedrean el coche donde viajaban Cristóbal Montoro y Alicia Sánchez Camacho, a la salida de un mitin. El día menos pensado tendremos una desgracia.
Y en Sestao, su alcalde, el peneuvista Josu Bergara, fan de Sabino Arana, no sólo no se arrepiente, sino que además se siente orgulloso de ser como es. El menda no habla, cocea: «La mierda (los inmigrantes) ya no viene a Sestao; si no, la echo yo a base de hostias, claro».
Más de uno necesita una cura de meninges con placenta de yegua, aunque mucho me temo que las cicatrices de la intolerancia tienen difícil cura.
España entera es una morgue, como la de la Complutense, llena hasta el alicatado de cadáveres insepultos amontonados. Lección macabra de anatomía. Cuando ya no se respeta ni a los muertos, es que una sociedad está irremediablemente enferma. Me recome la curiosidad de saber si el hijo rector de Carrillo donará su cuerpo serrano a la ciencia el día que suba a bordo de la barca de Caronte.
El horno crematorio de la razón produce monstruos, como el fútbol. Pero la culpa de la monstruosidad la tienen las sectas de hooligans que adoran a falsos dioses de barro con acné juvenil en la frente despoblada de neuronas y una MasterCard en la boca.
Messi, como la princesa del cuento, está triste. Hay gente que le mira raro, como el príncipe Felipe a Evo Morales. El astro argentino firma su enésima subida de sueldo hasta los veinte millones de talegos netos por temporada, agarra las maletas por las orejas del asa y se marcha de vacaciones con cara de perdonavidas, diciendo que si no le quieren o dudan de él, no tiene ningún problema en largarse a tocar las pelotas a otra parte.
A la vista del panorama y asumiendo de antemano el riesgo de ser tildado de machista, comprenderán que piense que lo mejor de la semana ha sido, con diferencia, el miércoles, Día del Escote en el que las chicas Wonderbra lucieron su canalillo por las calles de Madrid.
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Periodista
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
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