Un escándalo vuelve a saltar las puertas de la Federación Francesa de Fútbol. En esta ocasión , el intento de establecer cuotas raciales en las categorías inferiores ha provocado que el ministerio de deportes galo haya abierto una investigación.
Un escándalo desvelado por el diario digital Mediapart sobra la incorporación de cuotas raciales en las categorías inferiores de la selección francesa de fútbol ha provocado un torrente de reacciones en el país vecino, campeón del mundo en 1998 con una selección multiétnica donde no hubo atisbo alguno de racismo.
Precisamente uno de aquellos integrantes, el central
Laurent Blanc, es el actual seleccionador y uno de los integrantes de la reunión en la que se decidieron las cuotas. Varios compañeros se han situado a un lado y a otro. Thuram y Vieira han pedido su dimisión mientras otros como Lizarazu, Dugarry o Deschamps lo han defendido.
“Esta historia es un escándalo, me resulta chocante", aseguró hace unos días
Patrick Vieira en una entrevista al diario Le Monde, aunque matizó que no piensa que Blanc sea racista. "Me costaría entender que esos dirigentes mantuvieron sus puestos". Unos días antes, ya se había pronunciado Thuram, quien denunció nada más filtrarse el contenido de las conversaciones en una reunión a finales de 2010 entre Blanc y los directivos técnicos de la federación una "situación clara y nítida de discriminación" en la que se acordaba
limitar al 30% la cantidad de jugadores con doble nacionalidad de origen africano.
Las acusaciones han provocado la destitución temporal del director técnico nacional
Blanquart a la espera de las conclusiones de una investigación interna de la Federación. En paralelo, el Ministerio de Deportes ha abierto su propia investigación, cuyas conclusiones se esperan para esta semana.
La Massía, paradigma de la situación en EspañaEl escándalo francés sobre las cuotas ha abierto el debate en toda Europa, dado que el problema francés de formar a jugadores que acaban jugando para otras selecciones es una práctica habitual en los países que albergan las principales ligas europeas.

En España, numerosos jugadores canteranos llaman cada año a las puertas del primer equipo del Barça, por ejemplo, pero entre ellos sólo hay españoles, por lo que quienes disfrutan de una
doble nacionalidad por lo general optan por jugar para España. Es el caso de Bojan Krkic, cuyo padre es serbio, alterna en el equipo de primera y ha sido convocado con la 'Roja' absoluta;
Jeffren Suárez, de origen venezolano; y
Thiago Alcántara, de origen brasileño, quien ha jugado en la Sub-21 española.
En este caso, se trata de ejemplos contrarios al caso francés, pero es precisamente en La Massía donde hay un caso parecido, el de
Lionel Messi. El argentino llegó a Barcelona con 13 años y desde 2005 disfruta de la nacionalidad de su país de acogida, pero eligió jugar con la 'albiceleste'.
Así está la situación en el resto de Europa:En
Inglaterra se vive una situación muy parecida a la de Francia en cuanto a la cantidad de jugadores que son seleccionables por diferentes naciones.
Últimamente se ha hablado mucho del caso del joven futbolista del Manchester United
Danny Welbeck. Este delantero, nacido en Manchester y de padres ghaneses, quien jugó en todas las selecciones juveniles inglesas, debutó con la camiseta mayor de los 'Tres Leones' en marzo pasado, enfrentándose precisamente a Ghana en un amistoso.
En los últimos años, dos jugadores del Aston Villa,
Gabriel Agbonlahor, de origen nigeriano, y Nigel Reo-Coker, de padres sierraleoneses, han rechazado las propuestas de sendos países africanos con la esperanza de poder vestir la camiseta inglesa.
Alemania es el primer país que ha reflejado en su selección la diversidad de su población, puesto que 11 de los 23 integrantes de su plantel han nacido fuera de Alemania o son hijos de extranjeros. La comunidad turca, la más importante en Alemania, con más de tres millones de personas, es en la que el problema de la doble nacionalidad puede preocupar más.
El caso más célebre es el del armador de juego del Real Madrid español
Mesut Özil, quien llegó a recibir amenazas de muerte por haber elegido jugar por su país de nacimiento en lugar de hacerlo por el de sus padres. En cambio,
Nuri Sahin (Borussia de Dortmund), los gemelos Hamit (Bayern de Múnich) y Halil Altintop (Eintracht de Fráncfort) prefirieron jugar para Turquía, a pesar de haber credido en Alemania y haberse formado en clubes de este país.