A pesar de que las asociaciones de consumidores vienen denunciando desde hace un tiempo que el precio de suministro eléctrico en España es mucho más cargo que el de la media europea, el Gobierno ha anunciado este martes que, a instancias del tribunal Supremo, se ve obligado a refacturar los recibos de casi 20 millones de hogares y Pymes españoles entre un 5 y un 7 por ciento menos. Este último incremento, sumado al de los últimos siete años, ha hecho que los consumidores hayan visto cómo se ha encarecido la luz hasta en casi un 50 por ciento.
En los últimos años, la luz se ha convertido en un gasto cada vez más pesado para las economías españolas. Desde hace siete años, los recibos de los hogares no han dejado de incrementarse y el acumulado desde 2005 se sitúa en un
46,08 por ciento aproximadamente, muy por encima de la media del resto de países europeos y sólo superado por Malta y Chipre, según datos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE).
La última subida, anunciada este mismo martes por el Ministerio de Industria por boca de su responsable,
José Manuel Soria, hará que las facturas de 20 millones de hogares y de pequeñas y medianas empresas españolas (pymes) engorden entre un cinco y un siete por ciento. Y todo en medio de una de las mayores crisis económicas que ha sufrido España y con las arcas domésticas bastante agobiadas de por sí.
En los últimos años, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dio luz verde a subidas anuales (bianuales en el caso del ejercicio de 2010), siendo 2008 y 2011 los años con picos más altos (8,08 y 9,30, respectivamente). Una tendencia que el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha visto obligado a continuar tras el auto hecho público por el
Tribunal Supremo en el que se le obliga a a refacturar, a instancias de las operadoras eléctricas, los consumos de los consumidores desde octubre del año pasado para recoger los costes reales del sistema.
Las asociaciones de consumidores no han tardado en poner el grito en el cielo tras esta nueva subida. FACUA cree que la nueva tarificación le costará a cada hogar español una media de
5,18 euros al mes.
La portavoz de la OCU, Ileana Izverniceanu, ha asegurado que la subida es un "varapalo" para el bolsillo del consumidor. Ha subrayado que el momento económico actual es uno de los más duros de la historia reciente para los ciudadanos, por lo que ha pedido que sea la última subida del año, "porque no se puede asumir" otro incremento y supondría "mandar a la
quiebra familiar a muchísimas economías domésticas".
Evolución del incremento eléctrico en España desde 2005.