CRÍTICA
Axel Honneth: La sociedad del desprecio
domingo 01 de abril de 2012, 12:53h
Axel Honneth: La sociedad del desprecio. Edición y traducción de Francesc J. Hernández y Benno Herzog. Trotta. Madrid, 2011. 240 páginas. 20 €
El lector medio de Filosofía en nuestro país cifraba sus nociones sobre Axel Honneth a través de la fuente interpuesta de Habermas: las copiosas referencias que hallamos en la obra de éste al pensamiento de aquél nos hacían presentir el interés y la fertilidad que se desprendían de los escritos de Honneth, aunque sus contribuciones nos aparecieran sesgadas por diferentes formas de devaluación crítica que recibían en el desarrollo de la argumentación del Gran Maestro. Ahora, este volumen de la editorial Trotta pone ante nuestros ojos, a través de una magnífica edición comentada por parte de los profesores de la Universidad de Valencia Francesc J. Hernández y Benno Herzog, el pensamiento y la palabra directa de Axel Honneth. Se hacía imprescindible este libro para todas las personas que consideramos la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt como el proyecto más consecuente y con mayor espectro de futuro del pensamiento social contemporáneo. No en vano Honneth dirige desde el año 2001 el histórico Instituto de Investigación Social de Frankfurt, y su obra representa una vía alternativa, preñada de interés tanto teórico como práctico, entre la clausura de las categorías críticas de la racionalización capitalista llevada a cabo por Adorno y Horkheimer al final de la II Guerra Mundial y la consolidación de un nuevo paradigma que absorbe dichas categorías en el marco de una teoría omnicomprensiva de pragmática formal universal.
Los textos aquí recogidos fueron publicados por el autor entre los años 1990 y 2001. Pese a la ausencia de escritos más recientes, aquí hallamos los principales elementos de justificación y motivación de una empresa teórica guiada por la exigencia interna de construir caminos de intervención de la Teoría Crítica en la realidad de nuestro tiempo, que culmina en la publicación (anunciada en la entrevista con el autor con la que se abre esta edición) de la reciente gran obra de Honneth: El derecho de la libertad: esbozo de una eticidad democrática, la última piedra de toque de un pensamiento social crítico vivo en su interdisciplinariedad y dirigido por el imperativo de una reflexión moralmente política. En efecto, en los artículos que se compilan en este libro, asistimos a la reconstrucción de la génesis de una idea que revitaliza el legado entero de la Teoría Crítica: el desarrollo de la autonomía individual se halla inextricablemente vinculada a la existencia de una estructura moral social.
Honneth redescubre en Hegel dos nombres para esta relación tan fluida como contradictoria: eticidad (conjunto de esferas de acción en las que se funden, bajo la forma de interacciones institucionalizadas, intereses subjetivos y normas morales) y su contrafigura bajo el concepto de lucha por el reconocimiento, con el que Axel Honneth sitúa bajo la reflexión los conflictos de lucha de clases como perturbación sistemática de la estructura moral comunitaria. El objetivo al que apuntan estos desarrollos es la movilización de una conciencia social renovada de injusticia y la redefinición consecuente de la dignidad humana.
Cuestiones que el actual panorama de crisis sistémica ha vuelto plenamente relevantes mientras ha oscurecido a la par las ya clásicas conceptualizaciones habermasianas de los conflictos sociales como desajustes en la racionalización comunicativa de un mundo de la vida estructuralmente libre, por otra parte, de contradicciones internas. Los trabajos de Honneth muestran, sin embargo la premisa contraria: solo es posible forjar relaciones comunicativas igualitarias en el seno de la sociedad si la ciudadanía percibe, como fundamento de las mismas, expectativas cumplidas de reconocimiento social. Expectativas que la desigual e injusta estructura de poder y de valor de los individuos con que se hallan formados los Estados hace virtualmente imposibles (fraguando la “sociedad del desprecio”).
Axel Honneth corrige y complementa el desarrollo histórico de la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt en otro aspecto decisivo: la exploración de las condiciones intersubjetivas, conceptualizables como fuerzas de cohesión social, que hacen posible el desarrollo de la identidad de los individuos. En este capítulo se recoge tanto el papel central del trabajo social como aspecto nuclear de la estructura del reconocimiento como la revisión del psicoanálisis como medio fructífero de explicación de la identidad personal posmoderna como pluralización intrapsíquica de los sujetos. Estas vías, cuya actualidad resulta fácticamente explosiva, fueron abiertas en su día por los trabajos iniciales del Instituto de Investigación Social, en el período anterior al nazismo y al exilio. Casi todas ellas fueron abruptamente clausuradas ante la conmoción profunda que supuso la percepción de la convergencia íntima entre el totalitarismo nacional capitalista y el nacional bolchevique.
En el presente, la Historia nos ha enseñado a aceptar como evidente esa colusión de intereses estatales y el parentesco común entre todas las formas de totalitarismo. Pero aún no ha logrado transmitirnos la lucidez necesaria para rehabilitar los caminos de una crítica social reflexiva sobre las claves estructurales de una vida social desprovista de un núcleo ético basado en la justicia y la igualdad. El proyecto de renovación de las intenciones originales de la Teoría Crítica que, desde hace años, ha emprendido Axel Honneth es una contribución imprescindible para el mencionado proceso histórico, y para los lectores en lengua castellana, el presente libro, que nos introduce de lleno en sus itinerarios filosóficos, constituye una aportación difícil de sobrestimar.
Por José Antonio González