RESEÑA
Blanca Álvarez: Los tres secretos del samurái
domingo 12 de mayo de 2013, 13:13h
Blanca Álvarez: Los tres secretos del samurái. Espasa. Barcelona, 2013. 416 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 13,99 €
La alocución latina in media res significa hacia la mitad de las cosas, y así es como comienza esta bella novela, ubicándonos en su comienzo en la mitad de la historia de dos hermanas, Tomiko y Chikako, mujeres en el Japón rural del s. XVIII. La primera condenada a una vida de sufrimiento por su escaso atractivo y por no ser el esperado varón primogénito, y la segunda, que contaba con una belleza fuera de lo común, sabedora de que su futuro estaría condicionado por la elección de marido que su padre acordase, lo más cercano a transformase de persona en mercancía, todo ello en base a la tradición y la idea imperante, en la época, de la inferioridad e incapacidades que llevaba aparejado nacer mujer.
Tomiko tratara de salvar a su hermana de las garras del hombre terrible con el que su padre había concertado ya su matrimonio desde los cuatro años e iniciará un viaje en el que su mayor fortaleza será el inmenso amor por su hermana, lo que le llevará a hacer todo tipo de sacrificios de tal manera que Chikako pueda ser feliz.
Blanca Álvarez nos adentra, a lo largo de la novela, en una historia que entremezcla lo humano y lo fantástico, apareciendo a lo largo de sus páginas todo tipo de seres fantasiosos que estarán acompañando a los protagonistas. Desde la portada podemos adivinar cómo lo que se encierra en esas páginas es una historia sensible, con el detalle y la finura que destila toda la cultura nipona.
Tomiko a pesar de tener como única meta en su vida salvar a su hermana de las manos de su horrible marido concertado, no estará exenta de sentir en sus carnes el amor, pero un amor imposible, con todas las derivaciones que los enamoramientos truncados tienen, y que nos hacen conocer otra faceta distinta de la muy aguerrida y dura Tomiko. Este personaje es una fuente permanente de interés a lo largo de la novela, no sólo por la condición de protagonista, sino por la maleabilidad y adaptabilidad que presenta en cada momento, llegando a convertirse en el guerrero Susanô, una riqueza que sin duda atrae irremediablemente al lector, sintiéndose participe, casi en su propia piel, del tifón de sensaciones y sentimientos que transmite.
Los tres secretos del samurái nos sumerge en la mitología nipona, en el paisaje del imperio el sol naciente, pero sobre todo, gracias a la maestría de su autora, hace que cada uno de los personajes, en su faceta más personal, sean conocidos en profundidad, de tal manera que al acabar esta novela se puede afirmar que uno conoce hondamente a cada uno de los componentes de este entramado de vivencias y sentimientos.
Es una lectura apasionante y apasionada, descriptiva y envolvente. Todo un viaje de sentimientos y vivencias que acerca al lector de manera intensa a cada uno de los protagonistas, con el siempre exótico toque de las figuras mitológicas y fantásticas que, como casi siempre en la cultura tradicional oriental, están frecuentemente relacionadas con animales, aumentando la atmósfera onírica, espiritual, pseudodivina, que aporta la irrupción de esos misteriosos seres.
Por Jorge Pato García