RESEÑA
Franck Maubert: El olor a sangre humana no se me quita de los ojos. Conversaciones con Francis Bacon
domingo 07 de octubre de 2012, 16:11h
Franck Maubert: El olor a sangre humana no se me quita de los ojos. Conversaciones con Francis Bacon. Traducción de F. G. F. Corugedo. Acantilado. Barcelona, 2012. 128 páginas. 12 €
Este breve escrito de Franck Maubert constituye un interesante compendio, en forma de entrevista, para acercarse a la obra y vida del pintor Francis Bacon. Al igual que sucede en el trabajo de David Sylvester (quien entrevistó al artista en numerosas ocasiones entre 1962 y 1987), Bacon responde a Maubert de manera inteligente (y un tanto manipuladora) reorientando las preguntas y también el rumbo de la conversación. Nombrar aquí el trabajo de Sylvester resulta inevitable, pues constituyó el primer estudio serio sobre su pintura y fue realizado con idéntico formato. En El olor a sangre humana no se me quita de los ojos, cita traducida libremente por Bacon de una versión francesa de La Orestíada de Esquilo, según explica Maubert, aparecen en forma de respuesta todos esos motivos que Bacon considera el caldo de cultivo para sus «accidentes»: la fotografía (sobre todo Muybridge), el cine (Eisenstein, Buñuel, etc.), la poesía (Eliot, pero también Yeats, García Lorca y otros), Shakespeare, los trágicos griegos y, cómo no, “el mostrador de la sección de carnicería de Harrods”.
Tras una enumeración de todos esos «disparadores creativos» en la primera parte, continúan las preguntas de Maubert en la segunda y tercera sección, y surgen temas como la religión (“¿Por qué hombres tan inteligentes como Eliot o Claudel eran creyentes?”), la censura (“un artista no se censura jamás”), la creación (“es una necesidad absoluta que borra todo lo demás”), su odio al arte decorativo, algunas de sus preferencias pictóricas (Velázquez, Ingres, Picasso), las ciudades en las que vivió (Londres, Berlín, Tánger y París) y sus relaciones de amistad (Sonia Orwell, Michel Leiris, Lucien Freud, Isabel Rawsthorne, Michael Peppiatt o Alberto Giacometti).
El trabajo de Maubert, además de la introducción que precede a las entrevistas (titulada «Residencia en el caos») y una breve cronología que lo cierra (denominada «Referencias Biográficas»), incluye el breve ensayo «Bacon & Bacon». Este escrito asocia la pintura del artista del siglo XX con un manuscrito del filósofo Francis Bacon del siglo XVII, que lleva por título Sobre la prolongación de la vida y los medios de morir. El ejercicio del crítico francés resulta respetable e interesante por el enorme riesgo que conlleva y por emular a Bacon en la utilización de lo azaroso y lo accidental; sin embargo, los resultados quedan un tanto desdibujados respecto a la extrema precisión del resto del conjunto.
En cualquier caso, El olor a sangre humana constituye una excelente puerta de entrada al universo del pintor, que quizá pudiera ampliarse después con los imprescindibles trabajos de Michael Peppiatt (Francis Bacon, Anatomía de un enigma), David Sylvester (Entrevistas con Francis Bacon) y la versión en dvd del documental de Adam Low titulado Bacon´s Arena (2005).
Por Óscar Curieses