reseña
Primo Levi: Vivir para contar. Escribir tras Auschwitz
viernes 28 de mayo de 2010, 21:59h
Primo Levi: Vivir para contar. Escribir tras Auschwitz. Edición y prólogo de Arnold I. Davidson. Traducción de Albert Fuentes y Piero dal Bon. Alpha Decay. Barcelona, 2010. 172 páginas. 21,00 €
Vivir para contar es una compilación de los primeros textos, poco conocidos para el público lector, del escritor italiano de origen judío-sefardí Primo Levi. El autor sufrió en su propia persona la deshumanización del hombre en Auschwitz y siempre reivindicó la importancia del testimonio; de hablar, de dejar constancia de lo ocurrido para que nunca cayera en el olvido: “Si faltase nuestro testimonio, en un futuro no lejano las proezas de la brutalidad nazi, por su propia enormidad podrían quedar relegadas al mundo de las leyendas. Hablar, por tanto, es preciso” (pág. 30).
Frente al silencio como complicidad, el testimonio como deber con la humanidad. Sin embargo –añade Levi– no confundamos el contar para conocer con el comprender. No podemos caer en la justificación, porque esto humanizaría la sin-razón, el absurdo. No debemos entender ni justificar la barbarie de las catedrales de la muerte, porque “comprender un propósito o un comportamiento humano significa ponerse en su lugar, identificarse con él” (pág. 60).
El libro está dividido acertadamente en tres partes: “La masacre como fin en sí misma”, “Verdad y mentira” y “La huelga moral del nazismo”. La primera de ellas recoge todos los artículos relativos a Auschwitz y la vida en los lager (campos de concentración) así como la resistencia que se organizó en algunos de ellos. En “Verdad y mentira”, todos los textos recopilados hacen referencia a un tema de plena actualidad en nuestros días, el negacionismo del Holocausto. Levi señala el peligro de los revisionismos de la Historia, que “…puede borrarse, invertirse, lo que es cierto hoy puede ser falso mañana, las entradas de las enciclopedias y los textos académicos se reescriben, y a los ciudadanos cumplidores se les reclama que sus memorias individuales sean igualmente dóciles” (pág. 118). Y, por último, en “La huelga moral del nazismo” podemos leer un interesante debate que fue publicado en Storia Illustrata donde diversos autores –entre los que se encuentra Levi– responden a una serie de preguntas sobre la “cuestión judía”.
El libro es un testimonio que debe ser conocido y transmitido de generación en generación con el fin de no caer en el olvido o en la tentación negacionista. El mal existe y Auschwitz es su mejor embajador.
Por Jorge Martín Frías