[i]news of the world[/i] cierra
El escándalo de las escuchas pone en jaque al periodismo británico
viernes 08 de julio de 2011, 16:20h
El escándalo sobre las escuchas ilegales practicadas por el "News of the world" y supuestamente también por otros tabloides británicos ha puesto en jaque al periodismo en el Reino Unido, que se enfrenta a una investigación sobre su ética y profundos cambios en su regulación.
El primer ministro británico, David Cameron, ha anunciado este viernes una pesquisa sobre el comportamiento de los medios de comunicación y anticipó el fin de la Comisión de Quejas a la Prensa, organismo regulador integrado por representantes del sector, al considerar que había "fracasado" al no intervenir con contundencia para parar la extendida práctica de los pinchazos telefónicos.
La posible reforma de su sistema de supervisión, hasta ahora autorregulado, pone nerviosa a la prensa británica, muy acostumbrada a campar a sus anchas en pro de la libertad de expresión y con pocas ganas de someterse a un mayor control.
El caso de las escuchas telefónicas, en que periodistas o sus socios intervinieron los buzones de los teléfonos móviles de famosos y políticos en busca de exclusivas, ha afectado de una manera u otra a todos los medios, pero ha tenido una clara víctima: el dominical "News of the World".
El grupo News International, propiedad de Rupert Murdoch, comunicó ayer el cierre de "News of the world", el más vendido del país con 2,8 millones de ejemplares, que este domingo publicará su última edición tras 168 años de historia.
El rotativo, responsable de sonadas exclusivas como, en 2008, la orgía pseudo-nazi del expresidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) Max Mosley, está en el centro de la polémica por haber recurrido durante años a las escuchas ilegales para obtener información.
Su antiguo director Andy Coulson fue detenido en relación con el caso, lo que tiene además ramificaciones para el Gobierno, ya que el periodista fue jefe de prensa de Cameron, cargo del que dimitió el pasado enero. Aunque muchos analistas opinan que la clausura del tabloide es una operación de lavado de cara y auguran que resurgirá bajo otro nombre, lo ocurrido ha tenido un efecto devastador para la reputación del grupo de Murdoch, cuyas acciones han caído en Bolsa y ha perdido publicidad.
Su proyecto para comprar la totalidad de la cadena de televisión de pago BSkyB, de la que ya posee el 39 por ciento, ha quedado pospuesto de momento, según anunció el Ejecutivo.
Además del "News of the world", se sospecha que otros tabloides de la prensa amarilla británica -apodada "gutter press" o "prensa de las cloacas"- han utilizado también escuchas a lo largo de los años, según denunció el periodista de "The Guardian" Nick Davis.
El caso de los pinchazos telefónicos, objeto de atención mediática desde hace tiempo, dio un giro radical esta semana cuando se reveló que, además de haber interceptado los teléfonos de ricos y famosos, el rotativo de Murdoch había pinchado también los de una niña asesinada y de familiares de soldados muertos en Irak.
Documentos entregados a la Policía Metropolitana de Londres (MET) por el "News of the world" hace unos días indican también que pudo haber sobornos a agentes, lo que pone en duda la efectividad del cuerpo en la resolución de este caso y su propia conducta ética.
Tanto el líder de la oposición laborista, Ed Miliband, como el primer ministro han señalado que el cierre del popular tabloide es insuficiente para zanjar el asunto, han pedido que los máximos responsables sean llevados ante la justicia y han abogado por un cambio en la regulación de la prensa.
La Comisión de Quejas a la Prensa (PCC, en inglés), integrada casi en su totalidad por directores de periódicos y revistas, se presenta como un órgano independiente pero a menudo ha sido acusada de connivencia con la industria periodística.