www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El gas ruso representa menos del 3 por ciento del que consume nuestro país

España, a salvo de la nueva crisis del gas, podría ser la llave del abastecimiento europeo

lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
El panorama energético europeo vuelve a estar en el disparadero después de que Rusia cortará el suministro de gas a Ucrania por impago de una deuda que ronda los 1.400 millones de euros. En principio, la supresión del suministro a Kiev no afecta al gas que llega a la Unión Europea, si bien los expertos temen que se repita la crisis del invierno de 2009, cuando el gobierno ucraniano se apropió de la cuota europea. En este sentido, el gaseoducto que llega a nuestro país desde el norte de África podría ser clave en los meses venideros.
Una nueva crisis energética se está fraguando en el este del Viejo Continente con la Unión Europea a la tensa espera de ver si su suministro de gas procedente de Rusia, cuyo 66 por ciento pasa por Ucrania, corre peligro inminente de ser 'secuestrado'.

Sin embargo, la tensión energética tendrá un impacto directo mínimo sobre el mercado español, pues este está muy diversificado (con once países importadores) y recibe menos del 3 por ciento de sus reservas de Rusia.

El grueso del abastecimiento de la Península, en torno al 53 por ciento, procede de gaseoducto que atraviesa el Mediterráneo desde Argelia, al que hay que sumar el originario de Oriente Medio (11 por ciento), el centro y el norte de Europa, en especial Noruega, (15 por ciento), América (11 por ciento) y África Occidental (8 por ciento).

Además, es importante resaltar que nuestro país cuenta con hasta seis plantas regasificadoras, que transforman el gas natural líquido de los buques al estado gaseoso, en Barcelona, Huelva, Cartagena, Bilbao, Sagunto y Mugardos (Galicia), así como otras tres en construcción (Gijón, Tenerife y Gran Canaria), lo que supone 59.000 millones de metros cúbicos de gas anuales, el 36,5 por ciento de la capacidad total de la Unión Europea.



Por tanto, nuestro país, y los siete millones de hogares que reciben gas natural, está a salvo de la crisis ruso-ucraniana e incluso podría convertirse en una alternativa útil al suministro del proveniente del este.

En la actualidad, España tiene una capacidad de circulación de 5.400 millones de metros cúbicos, capacidad que podría incrementarse hasta los 7.100 millones con la ampliación del gaseoducto localizado en Irún.

Esto, sumado a la conexión entre Cataluña y el Magreb camino de Francia, podría significar que el abastecimiento europeo a través de la Península estaría capacitado incluso para duplicarse hasta los 14.000 millones de metros cúbicos.

Habida cuenta de que en las negociaciones entre Kiev y Moscú los mil metros cúbicos de gas ronda los 220 euros, el montante total al que ascendería el tráfico gasista a través de nuestro país podría rondar los 3.080 millones de euros. Todo mientras Rusia y Ucrania dirimen sus disputas en el Tribunal de Arbitraje Internacional de Estocolmo.

Tercer desencuentro a cuenta del gas
La ronda de negociaciones entre Kiev y Moscú para solucionar el impago de la deuda de 1.441 millones de euros, a los que se suman otros 1.367 millones que deben ser abonados antes del día 26, por parte de Ucrania a Rusia, en la que han participado el director del monopolio gasístico ruso Gazprom, Alexei Miller; el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk; y el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger; han fracasado y el Kremlin ha cumplido su amenaza: si no hay pago no hay gas.

De este modo, desde pocos minutos después de las 10.00 horas de hoy el gas destinado a los hogares ucranianos ya no fluye por las tuberías. "La decisión se ha adoptado por el impago crónico de la ucraniana Naftogaz. Su deuda vencida de gas ruso suma 4.458 millones de dólares: 1.451 millones de dólares de noviembre y diciembre de 2013 y 3.007 millones de abril y mayo de 2014", ha asegurado en un comunicado la gasista rusa.

En principio, este corte en el suministro no debería afectar, tal y como ha asegurado este mismo lunes Gazprom, a la línea de abastecimiento que llega a la Unión Europea, si bien los expertos temen que se repita la historia del invierno de 2009, cuando Ucrania 'secuestró' el gas con destino al oeste para cubrir sus necesidades, lo que desembocó en una crisis de suministro en países como Alemania, Polonia, Austria, República Checa o Eslovaquia.

El origen de la crisis está en el impago de las facturas atrasadas de Kiev a Gazprom, un montante que Ucrania no puede hacer frente en estos momentos debido a la precariedad de su situación económica e inestabilidad política y social y que se deriva, según las autoridades ucranianas, en el sobrecoste que le inflige Moscú a su suministro desde el derrocamiento de Viktor Yanukovich, que supuso un incremento del 44 por ciento de la factura.

El precio fue fijado en 2009 en una cumbre precisamente en Crimea, foco de las últimas tensiones bilaterales, tras la firma de un acuerdo energético entre Vladimir Putin y Yulia Timoshenko y es, de lejos, el más caro de toda Europa. La oferta rusa sitúa el precio de los mil metros cúbicos en los 385 dólares, mientras que el Gobierno ucraniano no quiere pagar más de 268 dólares, aunque este fin de semana se mostró dispuesto a aceptar una tarifa de 326 dólares.

Además, Putin sopesa demandar a su vecino del suroeste por no cumplir la cuota mínima de consumo estipulada de 2012 y 2013, lo que conllevaría una demanda adicional por otros 18.000 millones de euros.


Putin y Timoshenko, durante la firma del acuerdo energético de 2009 en Yalta. Foto: Efe


En este sentido, el propio José Manuel Durao Barroso ha declarado este lunes que espera que ambas partes lleguen a un acuerdo a corto plazo mediante el pago de la deuda y el reajuste del precio fijado al suministro. Por lo pronto, Rusia propone un sistema de pago por adelantado de cara al futuro para evitar casos similares.

El 39 por ciento del gas consumido en la Unión Europea es de origen ruso y más de la mitad de ese abastecimiento atraviesa territorio ucraniano a través del gaseoducto Soyuz. Ya en ocasiones anteriores Ucrania dejó claro que no distingue entre el suministro propio y el itinerante, por lo que todo el tránsito que se lleva a cabo dentro de sus fronteras puede ser gestionado a su antojo por Naftogaz, la corporación nacional energética.

Por ahora, no hay noticias de falta de abastecimiento en el este de la Unión Europea, si bien hay países que dependen en un cien por cien del gas ruso, como son Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Eslovaquia. En una situación algo mejor se encuentran Bulgaria y Hungría, con una dependencia del 90 por ciento.

De cortarse el suministro de gas ruso a la UE a través de Ucrania, tres son las alternativas a las que Bruselas puede recurrir de forma cortoplacista: la línea Nord Stream, que parte de las orillas bálticas de Rusia hasta Alemania; la Yamal-Europa, a través de Polonia; y el South Stream, que atraviesa el Mar Negro hasta tocar tierra en Bulgaria.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios