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el gobierno español, consternado, pero no condena el régimen castrista

Oleada de represión en Cuba tras la muerte de Orlando Zapata

miércoles 24 de febrero de 2010, 19:50h
Tras el fallecimiento este pasado martes de Orlando Zapata Tamayo, preso político que se había declarado en huelga de hambre para protestar por sus derechos, las autoridades castristas han iniciado un nueva ofensiva en su cruzada contra la disidencia cubana. Fuentes consultadas por EL IMPARCIAL afirman que, en las últimas horas, se han producido numerosas detenciones y que la presión sobre la oposición se ha recrudecido para que no acuda al funeral del activista fallecido.
El preso político cubano Orlando Zapata Tamayo, que se había declarado en huelga de hambre el pasado 3 de diciembre en el penal de Kilo 8, en la localidad de Camagüey, murió este martes en un hospital de La Habana tras 83 días sin injerir alimentos para pedir que se le tratara como "prisionero de conciencia" y se aumentaran sus derechos como preso, informaron fuentes opositoras.

Zapata Tamayo, de 42 años, falleció en el hospital Amejeiras, a donde fue trasladado anoche desde un centro médico para reclusos de la capital cubana tras el deterioro de su estado de salud. La muerte de Zapata supone la primera de un opositor cubano desde 1972 y “un ejemplo de las violaciones de los derechos humanos en Cuba”, según manifiesta Olatz Cacho, portavoz de Amnistía Internacional.

El opositor fue detenido en 2003 durante la trágica ‘Primavera Negra’ en la que 75 disidentes fueron detenidos y de los que 55 aún se mantienen presos. En el caso de Zapata, se le acusó de “desprecio a la figura de Fidel Castro” mientras mantenía una huelga de hambre para la liberación de otro preso político.

Terrorismo de estado
La organización Directorio Democrático Cubano lamentó la muerte de este "valiente defensor de la libertad", que considera "asesinado" por el régimen comunista. En un comunicado, sostiene que el Gobierno cubano "se negó a garantizarle sus derechos básicos", lo que ha terminado por convertirle en una víctima del "terrorismo de estado", según la secretaria nacional adjunta del Directorio, Janisset Rivero.

"La muerte de Zapata es el fiel reflejo de que en Cuba aún se tortura y existe activamente el terrorismo de Estado", señala Rivero. La activista cubana, que desarrolla sus actividades en su exilio en Florida, insta al gobierno español "a que termine con su política de connivencia y cooperación con régimen absolutista como el cubano y apoye más nuestra causa por la libertad en Cuba".

De forma unánime, el movimiento en favor de los derechos humanos para la isla caribeña ha manifestado que Zapata murió por la libertad de los cubanos. Oswaldo Payá, opositor cubano, le ha calificado incluso como un "heroe en vida, un indomable, un hombre sencillo que ha dado su vida por Cuba".

"Por supuesto, nosotros no apoyamos que se declarara en huelga de hambre, no apoyamos que haya muerto, pero, desde luego, sí entendemos que es el último recurso que tuvo en ese ambiente tan terrible para defender su dignidad", manifiesta Payá.


Entrevista a la madre de Orlando Zapata Tamayo


La organización denunció que el pasado mes de octubre Zapata sufrió una paliza por parte de militares que le custodiaban en la prisión provincial de Holguín, calificada por Payá como un "campo de maldad". Estos golpes le provocaron al recluso una hemorragia intracraneal que derivó en una operación quirúrgica.

El Directorio explica que desde que Zapata inició su huelga de hambre y "durante 18 días" el director de la prisión de Kilo 8 le retiró la ingesta de agua, lo que terminó por inducirle un fallo renal. A mediados de enero el preso fue trasladado a un hospital de Camagüey en el que contrajo una neumonía debido al aire acondicionado y a que se encontraba "casi desnudo", agrega el comunicado.

Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), declaró que el deceso de Zapata Tamayo, "aparte de una tragedia para la familia, es una muy mala noticia para todo el movimiento cubano de derechos humanos y también para el Gobierno, porque esa muerte era evitable".

Amnistía Internacional había incluido a Zapata en su lista de presos de conciencia. Pese a que en un primer momento fue condenado a tres años de prisión tras participar en una huelga de hambre, el ahora fallecido vio cómo se ampliaba la sentencia hasta 25 años de cárcel al sumarse delitos como "desacato", "desorden público" o "resistencia", según la ONG.

El caso de Zapata Tamayo, que formaba parte del grupo de 75 disidentes condenados en la primavera de 2003 con penas de hasta 28 años de cárcel, fue planteado por España en la reunión sobre derechos humanos celebrada el jueves pasado en Madrid entre altos cargos españoles y cubanos.

El disidente había sido trasladado de la cárcel de Camagüey, situada 533 kilómetros al este de la capital, a un hospital de reclusos de La Habana el 16 de febrero pasado debido a la gravedad de su estado de salud tras iniciar la huelga de hambre el pasado mes de diciembre.

Racismo y palizas
La labor de Zapata en contra del régimen castrista no se hizo relevante hasta su entrada en prisión. Albañil de profesión, fue el especial ensañamiento de las autoridades con él lo que le convirtió en un símbolo de la lucha contra la represión cubana.

Además, “el importante racismo en contra de los disidentes negros se cebó con Zapata”, según señala Michel Suárez, periodista cubano en el exilio. “Las autoridades de la isla se ceban con los opositores negros al echarles en cara que la Revolución luchó por otorgarles derechos y ellos reniegan del movimiento castrista”, añade Suárez.

“La situación de los presos políticos dentro de las cárceles cubanas es muy preocupante. Los guardas pagan a los presos comunes para que hostiguen y apaleen a los disidentes”, denuncia Suárez.

La represión política en la isla caribeña es una de los frentes abiertos más preocupantes para Amnistía Internacional. La organización pro derechos humanos demanda al gobierno castrista “la liberación de todos los presos de conciencia, una reforma del Código Penal, que no se restrinja la salida de opositores del país como en el caso de Yoani Sánchez y el acceso libre de observadores internacionales independientes”, señala Olatz Cacho. Amnistía Internacional lleva 22 años sin poder pisar la isla debido a una prohibición expresa de las autoridades de la isla.

Más detenciones
La Ccdhrn denunció este miércoles que tras la muerte de Zapata Tamayo se ha desatado una "oleada de represión política", con al menos 25 detenidos y otros tantos retenidos en forma ilegal en sus casas.

Elizardo Sánchez, portavoz de la organización, ha declarado que han confirmado al menos 25 "detenciones arbitrarias" en las provincias orientales de Cuba, "sobre todo para evitar que los disidentes asistan a los funerales de Zapata Tamayo".

Además, indicó que la Comisión ha confirmado "otras tantas retenciones extrajudiciales" en todo el país de personas a quienes la Policía política les ha prohibido salir de sus casas "bajo amenaza de ser encarcelados".

"Muerte trágica"
España y la Unión Europea están trabajando para que en Cuba haya una "plena transición" a la democracia protagonizada por el pueblo cubano y "cuanto antes", ha afirmado este miércoles la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega.

"En primer lugar, quiero señalar que el Gobierno de España lamenta este trágico desenlace", ha dicho la vicepresidenta en una comparecencia ante los medios de comunicación en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas. "En segundo lugar, (quiero) trasladar que tanto España como la Unión Europea van a seguir trabajando por que haya una transición, una plena transición democrática en Cuba, protagonizada por el pueblo cubano, cuanto antes", añadió.

En Rabat, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, había destacado previamente que España seguirá exigiendo la liberación de los presos políticos en Cuba, y que ése es el objetivo del mantenimiento del diálogo con ese país. Moratinos recordó que España pidió, "no hace ni siquiera una semana, en la reunión de diálogo sobre los derechos humanos, una intervención de carácter humanitario para evitar el fallecimiento" de Zapata, que murió ayer, martes, en la isla.

El Congreso de los Diputados ha expresado su "consternación" por la muerte de Zapata y su "honda preocupación" por la situación de los presos de conciencia cuya libertad ha vuelto a pedir. La Cámara Baja ha adoptado una declaración institucional --que exigía unanimidad-- después de que PSOE y PP pactaran un texto común (en el que los 'populares' han tenido que ceder más) y de que se salvaran las últimas reticencias al texto del diputado de ERC Joan Tardà.
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