Soraya Sáenz de Santamaría le desea “todo lo mejor” a Alfredo Pérez Rubalcaba y no se cree competente como para opinar de su sucesor, aunque sí desea “que tenga intención de entenderse con el Gobierno”. Tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta ha preferido no valorar la irrupción de Podemos y ha enfatizado que el Partido Popular es de los pocos vencedores del 25-M que está en el poder. Se ha comprometido a un “esfuerzo en comunicación” pero prioriza “trabajar intensamente” por la recuperación.

Primer Consejo de Ministros posterior a las europeas, comicios que han centrado el turno de preguntas no tanto por la victoria del Partido Popular como por la escalada de Podemos o la marcha de Alfredo Pérez Rubalcaba y el jaleo sucesorio. Los resultados de la lista encabezada por Miguel Arias Cañete se han abordado desde el prisma de las críticas surgidas en relación con la política de comunicación de Génova durante la campaña.
El propio Mariano Rajoy ha llamado estos días a la calma, pues confía en que resta el tramo menos doloroso de la legislatura y que la recuperación económica vendrá acompañada de otra de confianza del electorado. Soraya Sáenz de Santamaría ha querido mantener la prudencia en torno a los asuntos que no competen a la vicepresidenta del Gobierno desde la mesa de Portavocía, pero no ha desaprovechado la ocasión de deslizar reflexiones sobre el 25 de mayo y lo que ha venido después.
Sáenz de Santamaría ha subrayado que el Partido Popular es de los pocos en Europa que se ha impuesto pese a estar en el Ejecutivo y aunque reconoce como “obligación” comunicar, para ella, ha asegurado, lo fundamental es “trabajar intensamente” contra la crisis. “Hemos evitado un daño muy grande”, ha continuado, y garantiza que se “esforzarán” por “expresarse mejor”. En todo caso, ha concluido, su deseo es “poder comunicar mejores cosas que en los dos primeros años de legislatura”.
“No me corresponde hacer valoraciones sobre los partidos políticos”, ha zanjado sobre Podemos. Sin embargo, preguntada por las manifestaciones de Pedro Arriola, estratega del PP, que calificó de “friqui” a la formación de Pablo Iglesias, la vicepresidenta ha dejado caer que puesto que los representantes de este partido “hablan de todos, todos pueden dar su opinión sobre este partido”.
Parecido comienzo de oración cuando le ha tocado referirse a las turbulencias en Ferraz. ¿Cuál es su candidato favorito de la terna?: “Ni puedo ni debo opinar. No voto ni en congresos ni en primarias del PSOE. Me sirve que tenga intención de entenderse con el Gobierno”, ha respondido. Sobre el adiós de Pérez Rubalcaba de la Secretaría General, palabras amables: “Personalmente, como a cualquier otro compañero, le deseo todo lo mejor”.
Por último, Sáenz de Santamaría ha advertido de unos meses de junio y julio cargados de novedades. La principal, la reforma tributaria. De ella ha avanzado una bajada de impuestos para las clases medias, “especialmente en el IRPF”.