Ricardo Ruiz de la Serna

Ricardo Ruiz de la Serna

RICARDO RUIZ DE LA SERNA es analista político, abogado y profesor de técnicas de la propaganda y de la comunicación política de la Universidad CEU-San Pablo.

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ORIENT EXPRESS

La falta de credibilidad

07-06-2010

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Una de las noticias más preocupantes del fin de semana ha sido la irrupción del Ministro de Asuntos Exteriores Miguel ángel Moratinos en la escena de Oriente Medio. Por desgracia para España, nadie parecía echarlo de menos. Desde la Segunda Guerra del Líbano en 2006, en que el Gobierno se acercó más a Hizbolá que a Israel -¿recuerdan la manifestación en Madrid con Pedro Zerolo al frente y la foto del Presidente con la kefiya?- Miguel Ángel Moratinos contaba cada vez menos como un posible mediador en el conflicto. Lo escribo con tristeza porque me duelen el descrédito internacional de España y su hundimiento económico. Es cierto que el Gobierno presume de haber propiciado un acercamiento de Siria a Occidente, pero no ha pasado de ahí. Al parecer, el camino a la paz en Oriente Medio hace mucho tiempo que dejó de pasar por Madrid.

Tampoco los propios palestinos —en especial los de Gaza- han gozado de los buenos oficios de Miguel Ángel Moratinos. No pudo impedir la represión de los seguidores de Fatah ni tuvo papel alguno en las crisis más recientes, desde la Operación Plomo Fundido hasta la polémica de los asentamientos israelíes y el crecimiento natural de su población. Por desgracia, el Ministro destaca más por sus ausencias que por sus logros.

Es cierto que España ha impulsado —junto a Turquía- la Alianza de Civilizaciones, pero la crisis ha paralizado un proyecto que suscitaba apoyos pero sin resultados efectivos. La diplomacia española no ha logrado mejorar la imagen de nuestro país en el Exterior —y no ha sido por culpa de los diplomáticos, que bastante tienen con este Ministro, sino por la incapacidad de los políticos- y hoy nuestra economía pende del hilo de unos mercados que sólo coinciden en las incertidumbres respecto de España.

La Presidencia española de la UE pasará sin pena ni gloria, y tal vez tenga más espacio en el olvido que en los manuales de Historia. Sin embargo, desde esta posición, Miguel Ángel Moratinos pretende liderar una posición común de la UE sobre el bloqueo a Gaza. Uno podría pensar que es justo lo que faltaba.

La organización terrorista Hamás gobierna con mano de hierro un pequeño territorio en el que la oposición es inexistente; la libertad de expresión inconcebible y la democracia sólo un nombre. Los muertos de Fatah pueden dar fe de ello. Hamás utiliza el discurso humanitario para sostener un Gobierno tiránico que prefiere el exterminio de Israel al desarrollo de su propia población. El bloqueo es una consecuencia de los ataques terroristas de Hamás contra objetivos civiles en Israel; no su causa. La ayuda humanitaria entra en Gaza por tierra y Hamás controla su distribución de acuerdo con una agenda política, no social.

Desde que accedió al Gobierno en Gaza, Hamás ha cometido constantes atentados terroristas desde su territorio contra Israel. Hay entre la organización terrorista y la única democracia estable de Oriente Medio un enfrentamiento abierto. A Israel se le exige que cumpla con todas las leyes de la guerra. A Hamás y a sus simpatizantes no se les exige nada: ni siquiera que evite acciones propagandísticas que pueden tener un coste en vidas humanas. ¿Quién insistió en que la flotilla de activistas trataría de romper el bloqueo? ¿Quién previó recurrir a la violencia para impedir el abordaje? ¿Quién preparó un recibimiento de palos y cuchillos a los soldados que llevaban bolas de paintball? ¿Qué esperaban que sucedería cuando los soldados resultasen heridos? ¿Qué llevaban esos barcos que no podía entrar por tierra? ¿O es que se trataba de una operación de propaganda?

Las muertes de esta semana son una tragedia como lo es el dolor de todos los heridos. El conflicto de Oriente Medio ha tomado una deriva peligrosísima. El activismo propagandístico puede hacer que descarrilen los esfuerzos diplomáticos. Por lo pronto, la alianza entre Turquía e Israel, beneficiosa durante décadas para ambos, está en la cuerda floja. Se necesitan iniciativas diplomáticas que aporten equilibrio y sentido común, no incendiarios haciendo de bomberos.

Las lenguas del bazar dicen que Miguel Ángel Moratinos va a ser candidato a la alcaldía de Córdoba por el PSOE. En realidad, todo dependerá de las ocurrencias del Presidente. Con este panorama, tal vez lo mejor sea que quienes más crédito tienen en la zona acometan la labor de reconducir una situación que se ha desbordado. Me entristece pensar que España lo perdió.

En el futuro se tratará de recuperarlo.



Para contactar con el autor: ricardo_ruiz_delaserna@yahoo.es




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