David Ortega Gutiérrez

David Ortega Gutiérrez

David Ortega Gutiérrez es Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos.

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Tribuna

La política como tomadura de pelo

14-01-2009

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La democracia y su desarrollo real y efectivo es, entre otras cosas, una cuestión de respeto sincero por la ciudadanía y la res publica. La política no deja de ser, en última instancia, la gestión de la cosa pública. Responsabilidad, seriedad y respeto por los ciudadanos son pilares básicos de cualquier político democrático que se precie.

Traslademos esta teoría a la práctica y realidad del Presidente del Gobierno de España, con hechos que estimo indiscutibles por cualquier ciudadano con un poco de formación y criterio, independientemente de su ideología. No es de recibo, por ejemplo, que el Presidente Zapatero prometiera en esta Legislatura el pleno empleo y tengamos un millón de parados más. No es admisible que un 29 de diciembre nos dijera que ETA estaría mañana más débil que hoy, y al día siguiente los terroristas volarán parte de la T4 de Barajas. O que el mismo día que la Unión Europea incluye a ANV en la lista de terroristas, el Gobierno español vote en el Congreso su continuación en el Ayuntamiento de Azpeitia, obviando la indiscutible posibilidad que ofrece el art. 61.2 de la Ley del Régimen Local, aunque eso sí, días antes dijera sin ningún tipo de vergüenza que aplicaría toda la fuerza de la ley. No es mínimamente serio tener unos Presupuestos Generales del Estado obsoletos ya desde su aprobación. El paro, el terrorismo, los Presupuestos, y sólo cito tres ejemplos, son materias muy importantes e influyentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, para afrontarlas con esa falta de competencia y preparación.

Como ciudadano que me siento responsable, crítico y activo en una sociedad democrática como la española, no acepto -y por eso denuncio- a un Presidente del Gobierno que tiene una total falta de respeto por los ciudadanos españoles, que nos desprecia con sus discursos basados en la tomadura de pelo y falta de respeto. Los ciudadanos, señor Presidente, se merecen, primero que se les informe con rigor y seriedad, y segundo que se gestione la cosa pública con eficacia y resolución. La política de negar la realidad y no hacerla frente con responsabilidad y sensatez, es inadmisible en una sociedad democrática y para mí la sociedad española no se merece un Presidente como éste. Espero que en las próximas elecciones que se avecinan, especialmente las Europeas del 7 de junio, los ciudadanos españoles le pongan en el sitio que se merece y opten por una opción seria y rigurosa como la que hasta la fecha, con esfuerzo, valor y respeto por los ciudadanos, está desarrollando Rosa Díez y su partido UPyD.







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