Más corrupción: Pujol, Trias, Nadal, Granados...
El Mundo abre este jueves su portada con Rajoy y Sánchez, que “se echan en cara sus casos de corrupción”, aunque la imagen del día es para la campaña del 9-N, con Trías aplaudiendo junto a Marta Pascal (secretaria general de las Juventudes Nacionalistas de Cataluña), durante el comienzo de campaña de CDC en Barcelona.
El editorial titulado “Una radiografía de la pobreza que cuestiona la calidad de la recuperación” explica que “el socorrido e infecundo ‘¡Y tú más!’” es “una estrategia tan miope “ que decepciona cuando se aborda un problema transversal como la corrupción.
Victoria Prego manifiesta su hastío en “Siguen entretenidos en su viejo juego inútil” y dice que “no hace falta que nos hagan otra vez la enumeración de lo que ya sabemos”.
También versa sobre Trías la siguiente información, que explica que la Policía ha pedido a la banca suiza más datos sobre Trías.
En cuanto a la columna de salida, la abre el ‘caso Púnica’ y la detención del consejero delegado de la empresa pública informática de la Comunidad de Madrid por autorizar presuntamente facturas falsas y generar dinero negro.
Luis María Anson escribe en su columna “¿Quién investiga a los ediles proetarras?” que “el 3% de mordida en numerosos contratos públicos en Cataluña y en Madrid podría ser una minucia al lado de lo que, según algunos observadores, ocurre en los municipios dominados por los proetarras”.
Cierra la columna la imputación de Joaquim Nadal por estafa urbanística.
Oleguer Pujol protagoniza la portada de La Razón este jueves con una información que afirma que intentó lavar 470 millones de euros seis días después de que su padre confesara. También el ‘caso Púnica’ destaca en la página principal al destaparse que los empresarios “entregaban bolsas de dinero a Granados en cacerías”. La imagen es de unos guardias civiles transportando pruebas a la Audiencia Nacional.
El editorial del día, titulado “Política contra delito”, afirma que la sociedad española quiere “que las medidas que se apliquen sean eficaces antes que propagandísticas y espectaculares”. Por su parte, Martín Prieto opina que “para que esta Justicia vuelva a escribirse con mayúscula será precisa una generación, 10.000 jueces más opositando, menos puñetas y muchísimo dinero”.
También Abel Hernández dedica unas palabras a la corrupción en “Limpieza general”, columna en la que afirma que “todos los ricos están hoy bajo sospecha en España. Lo mismo que toda la clase política”.
Cataluña ocupa su rincón casi habitual abriendo la columna de salida con la imposición de Mas a los medios de emitir publicidad sobre la consulta.
Le sigue la Reserva Federal, que ha puesto fin a seis años de estímulos y cierra esta columna una entrevista al ‘pequeño Nicolás’ en la que asegura, desde su refugio, no haber recibido ni una sola denuncia aún.
“El juez pide a Madrid decenas de contratos ligados a la corrupción”, cuenta El País. El Gobierno regional, dice este diario, “entrega documentos de seis consejerías desde 2004”. La trama de Granados, amplía, “firmó convenios de hasta 100 millones, según el auto”.
La imagen de portada es para Pedro Sánchez. Sobre la jornada parlamentaria en la que participó, en línea con otras cabeceras, El País destaca que el líder socialista y Rajoy “cruzan golpes por los escándalos”. También en primera plana que “Mas obliga a televisiones y radios privadas a emitir anuncios del 9-N” o que son “investigadas” cinco distribuidoras y 200 farmacias por “fármacos ilegales con un 800 por ciento de beneficio”.
En páginas de Opinión, “¡No, no es Halloween, es hambre!”, dice un famélico hombre en la viñeta de ‘El Roto’.
Justo al lado, el editorial más destacado, sobre el “y tú más” del Congreso: “Utilizar el Parlamento para martillearse mutuamente con los casos de corrupción es un derecho al alcance de la oposición y del Gobierno, pero de ese pozo se saca poca agua. Mariano Rajoy se encuentra en desventaja en este tipo de debates, porque ha sido y es responsable de un partido afectado por muchos escándalos, mientras que Pedro Sánchez parte con la ganancia anticipada de no haber desempeñado papel alguno en las direcciones anteriores del PSOE. Aun así, ambos representan a siglas políticas mezcladas con casos de corrupción y de abusos, de forma que ninguno de ellos está en condiciones de mejorar sus posiciones simplemente sobre la base de enzarzarse en reproches mutuos”.
Un sonriente Francisco Granados a caballo abre ABC este jueves. La foto es, por descontado, de archivo. El ex número dos de Aguirre “se lucraba alquilando a su testaferro locales para las consejerías”, informa el diario de Vocento, que añade que “cobraba sobornos a constructores en cacerías pagadas por el conseguidor”.
Sólo un tema más en portada, ilustrado con el rostro de Pedro Sánchez y con un titular que son palabras de Rajoy a su adversario este miércoles en el Parlamento: “¿Va a pedir perdón por los ERE o no le deja Susana Díaz?”
Jaime González aborda precisamente esta relación entre Sánchez y Díaz: “Todos los problemas que tenía el PSOE antes de que Rubalcaba se fuera a practicar con el Quimicefa siguen ahí, como el dinosaurio de Monterroso. Díaz y Sánchez son las dos patas de un banco que se sostiene a duras penas. No quisiera ponerme transcendente, pero el socialismo se está diluyendo poco a poco. Un proceso que se estudiará en las facultades de Químicas: la irreversible transición del estado sólido al gaseoso”.
Algunas páginas más adelante, Ignacio Camacho, sobre la misma materia, sostiene que “a Susana Díaz le gusta desplegar, en un Madrid en vilo por el auge de Podemos, su perfil de candidata de recambio”.
En relación con la corrupción, Isabel San Sebastián lamenta que es “demasiado tarde para casi todo”. Para la periodista, “los gobernados han perdido la confianza en sus gobernantes, lo cual quiebra de raíz la democracia”.