El líder del PSOE asiste al Foro del diario La Razón. Por Borja M. Herraiz
El secretario general socialista
Pedro Sánchez ha mantenido este lunes un encuentro en la sede madrileña del diario La Razón en el que ha sido entrevistado por Francisco Marhuenda, director del periódico; Gloria Lomana, directora general de Informativos de Antena 3; y Javier González Ferrari, presidente de Onda Cero.

Durante el acto, Sánchez, que este mismo lunes cumplía 100 días al frente del PSOE, ha señalado que España atraviesa uno de sus momentos más difíciles, razón por la que urge una reacción que sólo su partido, según él, puede liderar. "Es necesario emprender un cambio seguro en la realidad española que el PP no puede hacer", ha declarado Sánchez, quien ha señalado que el socialismo es la gran organización del cambio en España.
También ha identificado tres clases de transiciones necesarias que, a su juicio, deben ponerse en marcha para regenerar el país: la política, la económica y la social. Sobre la primera ha asegurado que con la corrupción "perdemos todos" y ha enfocado su estrategia en tres puntos: lucha contra la corrupción, reforma de los partidos políticos y una reconversión a nivel institucional. "Debemos blindar la política de la corrupción, endurecer las puertas giratorias, reformar la ley de contratación pública", ha señalado Sánchez.
Además, ha adelantado que su partido presentará esta semana en el Congreso de los Diputados una propuesta para solicitar un certificado fiscal antes y después de los mandatos de los cargos públicos y que la Audiencia Nacional sea la instancia encargada de llevar todos los casos de corrupción que se destapen en nuestro país.
También ha abogado "por el fin de la colonización de los partidos en instancias públicas como el Tribunal de Cuentas, el Tribunal Constitucional, el Banco de España o RTVE" y ha querido mandar un recado al PP cuando ha declarado que "para regenerar la vida política de España, los populares lo mejor que puede hacer es pasar a la oposición".

El líder socialista ha apostado "por cambiar la política para cambiar España" y ha sostenido que, hoy en día,
"defender la Constitución es defender su reforma". En este sentido ha apostado por garantizar un mínimo de bienestar social en el texto constitucional y una reforma territorial camino del federalismo "sin contentar a quien no se puede contentar", en alusión a las fuerzas independentistas.
En cuanto a la reforma económica, Sánchez ha apostado por un programa de cinco puntos: "reindustrializar España, implementar una reforma fiscal que grave la riqueza, un nuevo Estatuto de los Trabajadores que actualice el de 1980, democratizar la economía y una reforma del sistema energético".
Sobre el futuro, el secretario general socialista ha adelantado, sin ninguna duda, que
él será el próximo presidente del Gobierno en 2015 y que gobernará en minoría si la ocasión lo requiere buscando pactos puntuales, "ya que una gran coalición entre PP y PSOE sería nociva para nuestra democracia", al tiempo que ha asegurado que en estos 100 días "no he visto voluntad de cambio ni de regeneración en el Partido Popular".

En cuanto a las encuestas, que vaticinan un batacazo de populares y socialistas en beneficio de Podemos, Sánchez cree que su proyecto está calando entre el electorado y que por delante queda una carrera de fondo camino de las municipales y las generales del año que viene.
Además, Sánchez ha defendido la lucha "contra el capitalismo de amiguetes" y ha insistido en que el de España no es un problema de recursos "sino de voluntad política". El secretario general del PSOE ha concluido su intervención señalando que los socialistas "fuimos, somos y volveremos a ser el gran partido del cambio".
Numerosas personalidades se han contado entre los asistentes al encuentro con Sánchez, entre las que destacaban altos dirigentes socialistas como el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, Tomás Gómez, Carme Chacón, Rafael Simancas o Trinidad Jiménez, además de la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el juez Fernando Grande-Marlaska o el ex ministro Josep Piqué.