La pasividad del argentino condujo al Barça al acantilado y el escolta anunció su retirada.
El primer capítulo del fin de semana deportivo acogió una suerte de regreso al pasado en el Camp Nou. El fantasma de la tediosa pasividad que afligió a Leo Messi en el tramo final -eufemismo que sustituye a toda una amalgama de meses- de la temporada pretérita sobrevoló y tomó cuerpo en la visita del rocoso Málaga al césped del relanzado candidato a todo. La Pulga, que ya no goza de un Mundial en el horizonte que "justifique" la caída en picado de su rendimiento y compromiso en el esfuerzo, recayó en el vicio para desaparecer. Sin la luz del astro argentino, el bloque de Luis Enrique cayó en un continuo despliegue de centros al área -el apartado que les es menos favorable- para tratar de sobreponerse al tempranero gol anotado por Juanmi en el 7 de juego.
Ni Neymar ni Luis Suárez tomaron el relevo en la definición y apertura de caminos de Leo y el Barça cayó en el agujero planteado por el sistema de robo y salida de Javi Gracia. Desde el 2002 no ganaba un equipo andaluz en el coliseo culé. Con esta derrota, el técnico asturiano queda desnudo ante las carencias asociativas y de balance en repliegue que han quedado maquilladas en las últimas jornadas por los buenos resultados cosechados gracias, en parte fundamental, a la influencia de Messi. Con este castañazo, el equipo catalán resbala de manera considerable en su lucha por el liderato, otorga al Madrid la opción de volver a disfrutar de un colchón de cuatro puntos y se coloca al Atlético en su chepa. Y, por el camino, Luis Enrique sigue enfangado en los dimes y diretessobre el cambio de su proyecto a partir de Anoeta. Jordi Alba fue perdonado por el colegiado tras patear en repetidas ocasiones a un rival y el nerviosismo se aposentó en CanBarça.
Esta campanada, que abrió la jornada sabatina, afiló los colmillos de los perseguidores de los blaugrana. Su principal rival en la caza del merengue, el Atlético, explotó en una goleada compactada en 30 minutos de seriedad y fallos grotescos del Almería. Con Griezmann en estado efervescente, los colchoneros disfrutaron de un penalti, anotado por Mandzukic, y de dos regalos de la zaga andaluza para resolver el envite frente a uno de los rivales que han pasado esta temporada con un nivel competitivo más pírrico. Sin fútbol ni sudor, los pupilos del Cholo Simeone recortan tres puntos al Barça y siguen sumando en su particular carrera de fondo sin techo.
Inmediatamente después del conjunto rojiblanco amanece un Valencia que camina disipando las dudas de juego con triunfos arrancados por la mínima. El último, en terreno de Córdoba, precedió al duelo del Calderón. Los levantinos lograron optimizar sus recursos para sacar la victoria por 1-2 con un remate estrambótico de Piatti. El club cordobés, farolillo rojo, queda en plena depresión y los de Nuno, por contra, ganan confianza en caminos paralelos entre el resultado y el juego. El derbi gallego cerró la fecha con la rotunda victoria del Celta en Riazor (0-2), dejando a las claras la diferencia de nivel entre vigueses y coruñeses.
Fuera de las fronteras españolas, el balompié internacional ofreció un nuevo baño y masaje del Bayern (0-6), esta vez en campo del Paderborn, el empate sufrido por el Schalke en el 91 con el gol de Prödl, del Werder Bremen y el Bayer Leverkusen también cedió tablas en el descuento -en su caso en el 95, ante el Augsburgo y a manos de un cabezazo del portero rival, Hitz-. En Inglaterra, la Premier se comprime gracias al tropiezo del Chelsea, que empató en Stamford Bridge ante el Burnley y concluyó con uno menos -Mourinho repitió esquema y acudió a la comparecencia con una lista de los errores del colegiado- y a la goleada disfrutada por el City, lanzado tras el bache del Barça, que se impuso por 5-0 al Newcastle con Silva y Agüero afinados. "A ver si esta vez no nos expulsan a nadie", denunció Pellegrini de cara al cruce con el bloque barcelonés al término del duelo. En Italia se rumorea con la desaparición del Parma, legendario equipo que no cuenta ya ni con agua caliente en su estadio. El PSG se encaramó al liderato en Francia al ganar ante el Toulouse el día en que los ultras del Lens pararon el encuentro de su equipo con el lanzamiento masivo de bengalas.
En el plano polideportivo sobresale la figura de Kobe Bryant. La megaestrella del baloncesto NBA confirmó que cumplirá su contrato con los Lakers, que concluye en 2016, y que no ve más allá de ese momento. De este modo sugiere su retirada el heredero natural de Michael Jordan, que actualmente se encuentra recuperándose de la enésima grave lesión que le ha cercenado en estos últimos años. Además, Rafa Nadal no podrá revalidar su título en Río tras caer ante Fognini entre calambres y quejas a la ATP por obligarle a jugar después de haber terminado de madrugada el último partido. Ferrer sí jugará en al final del torneo carioca. La Copa del Rey de baloncesto también tiene su final configurada: Madrid y Barça se medirán con récord de triples (16) madridista en un partido de esta competición. Por último, Mo Farah batió el récord del mundo de las dos millas y Alberto Contador y Chris Froome ya se muerden en la Vuelta a Andalucía, conformando un delicioso aperitivo de lo que viene en este 2015.