El icono del fútbol azteca no ha escatimado en energía para defender la posición de su presidente con respecto a la política ideada por el magnate estadounidense.
El deporte mexicano todavía no se había pronunciado sobre la volcánica deriva que están tomando estos días las relaciones entre Estados Unidos y el país vecino latinoamericano. Es por ello que no ha sorprendido que haya tomado la responsabilidad Rafael Márquez, patrón de la zaga culé desde 2003 y hasta 2010 y legionario en jefe del fútbol azteca en el presente siglo. Tras los dimes y diretes que han airado a la opinión pública mexicana en contra del rol minimizado al que Trump está reduciendo a México en las relaciones bilaterales, el poderoso central ha asumido los focos para abrir las compuertas del fútbol, y por extensión del deporte, sobre el muro.
"No hay muro capaz de detenernos si creemos en nosotros mismos", publicó el defensor aguerrido y pleno de clase en su cuenta de Twitter. Además, la publicación vino acompañada por un cierto ingrediente irónico, ya que mostraba también el vídeo de uno de sus lanzamientos de falta que acabaron en gol tras haber superado la barrera -con la zamarra blaugrana-. Y no resulta valadí que Márquez haya alzado la voz, ya que el veterano futbolista, de 37 años, jugó en los New York Red Bulls durante las tres temporadas posteriores a su salida del Camp Nou y cuenta con Estados Unidos entre las selecciones enemigas en la Concacaf.
Estas declaraciones vienen a remachar la reacción del presidente Peña Nieto, que en un arranque de gallardía canceló la reunión que tenían planteada los gobiernos de México y Estados Unidos para acercar posturas en torno a la polémica edificación. Esa decisión significó la respuesta del anuncio efectuado por Trump, ciertamente presuntuoso, con el que se desayunó el mandatario mexicano. Quien ordenara la construcción de la muralla este miércoles, insitiendo que pagarían los vecinos del sur, había amenazado con eliminar la charla si su homólogo mexicano no se mostraba dispuesto a hacerse cargo del pago de una construcción "tan necesaria".
A la espera de una amalgama mayor de reacciones de la esfera deportiva y futbolística -donde Paco Jemez sigue sobreviviendo a la presión del Cruz Azul en el inicio del campeonato doméstico-, el participante en cuatro Mundiales, como en el verde, ha refrescado su valentía en el porte del orgullo de su nación.