www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ORIENT EXPRESS

Perú en emergencia

Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
domingo 19 de marzo de 2017, 19:39h

En España, hoy se celebra el Día del Padre así que yo había pensado escribir sobre ellos, sobre los padres, partiendo del modelo más directo que tengo: el mío. En verdad es un hombre extraordinario. A él le debo no sólo el amor por Alemania y su cultura o la espiritualidad de los Salmos, sino el ejemplo de lo que significan palabras como amor, compromiso y coraje. De él y de mi madre aprendí que hay cosas por las que vale la pena vivir y hay cosas por las que merece la pena arriesgar la vida. Gracias a él -a ellos- sé que lo más importante que tenemos no lo puede comprar el dinero y que una patria no es solo un lugar, sino una memoria, un lenguaje y las personas a las que amamos. Lo recuerdo en el salón de mi casa, con sus libros de griego, rodeado del halo delicioso del humo de la pipa, con Beethoven sonando de fondo; o en la cocina preparando las recetas que aprendió de mi abuela. Cuando yo sea joven, quiero ser un cocinero tan estupendo como él. En todo lo demás, me temo que no podré alcanzarlo.

Podría seguir escribiendo sobre mi padre mucho tiempo, pero, mientras redacto esta columna, Perú combate a brazo partido contra el agua que lo está arrasando todo.

Como si el Diluvio se hubiese desencadenado sobre nuestros hermanos peruanos, la lluvia, los torrentes, los ríos desbordados y los huaicos -corrientes de lodo y piedras- están causando estragos por todo el país. Hay 70 muertos, más de setenta mil damnificados y medio millón de personas afectadas. Un inusual calentamiento del Océano Pacífico parece haber causado esta catástrofe que está afectando a todos los distritos del país y que se está ensañando con la región norteña de Piura.

Las culturas del Perú forman parte de la memoria de mi infancia. Mis padres tenían amigos peruanos y nos visitábamos con frecuencia. Me fascinaba escuchar las historias del Tahuantinsuyo con sus palacios y sus templos.

Tuve la dicha de estudiar con un gran humanista peruano: el profesor Cebrecos. Sus clases eran una sucesión fabulosa de referencias la filosofía, la literatura, la Escritura y el arte. Con un acento maravilloso y un español plateresco, contaba igual las viejas historias de los judíos en el Perú virreinal que la importancia de Leibniz para el desarrollo del pensamiento moderno. A través de la filosofía, nos abría la puerta de un universo infinito. Algunos de los gestos que yo mismo hago hoy en mis clases -llevarme la mano al oído para indicar que escucho- los aprendí de él. Con este peruano universal, yo descubrí qué significaban de verdad las humanidades, Europa y Occidente.

Hoy tengo la suerte de tener, a mi vez, amigos peruanos que comparten en España nuestra suerte, sea buena o sea mala. Nos vemos casi todas las semanas.

Hace un par de días, uno de ellos me pidió que rezásemos por el Perú.

No puedo evitar sentir su tristeza y su desgracia como mías.

No puedo contener el deseo de pedir ayuda en estas líneas.

Hay muchas cosas que pueden hacer. Busquen instituciones que estén ayudando sobre el terreno y vean cómo pueden ayudar. Tanto la Embajada de Perú en España como la Iglesia católica, Cáritas y muchas ONG están combatiendo contra los elementos. Averigüe qué se está haciendo en su ciudad o en su pueblo. Desde muchos lugares de España, los peruanos que viven entre nosotros están tratando de aunar esfuerzos para difundir información y prestar auxilio. Vean cómo pueden apoyarles. Si son religiosos, recen. Pidan por estos millones de peruanos que están librando una lucha heroica contra la naturaleza. No se queden impasibles. No guarden silencio. Traten de hacer algo.

Se nos ha ordenado honrar a nuestro padre y nuestra madre y la mejor forma de honrarlos es hacer lo que debemos. El Perú está sufriendo y tenemos que ayudar. No se nos permite contemplar impasibles cómo se derrama la sangre de nuestros hermanos. Esto aprendí de mis mayores. Esto me enseñó y me sigue enseñando cada día mi padre con sus palabras y sus obras. Por él, por ellos, por los amigos peruanos y sus familias, les pido que recen por el Perú y que, si pueden, acompañen su oración con sus acciones.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (10)    No(0)

+
0 comentarios