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ENSAYO

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald

Benedicto XVI: Últimas conversaciones con Peter Seewald

Traducción de Rosa Pilar Blanco. Mensajero. Bilbao, 2016. 309 páginas. 19,90 €.

Por Alejandro San Francisco

El Papa Benedicto XVI es una figura histórica por diversas razones. Una de ellas es que se transformó en el primer Sumo Pontífice en dimitir después de ocho años en el gobierno de la Iglesia Católica, lo que abrió paso a la elección del Papa Francisco.

Hoy, cuando cumple sus noventa años (nació el 16 de abril de 1927), está retirado de la vida pública, y vive en Roma dedicado a la oración. Sin embargo, durante muchos años, primero como Joseph Ratzinger y luego como Benedicto XVI, fue una de las principales personalidades del catolicismo en el mundo, con especial relevancia en el plano intelectual, como teólogo y profesor en Alemania, como perito en el Concilio Vaticano II, y como Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe en tiempos de Juan Pablo II, a quien acompañó hasta su muerte en abril de 2005. Tras el cónclave, el propio Ratzinger fue elegido Papa, cargo que ejerció hasta febrero de 2013, cuando renunció.

Peter Seewald (1954), no es un periodista desconocido en estos temas. Ya había publicado tres libros de conversaciones con Ratzinger: La sal de la tierra, Dios y el mundo y Luz del mundo -libros que sin duda pueden ser leídos con provecho hasta hoy-, lo que lo han transformado en el mayor conocedor directo del teólogo alemán. El presente trabajo, publicado a fines del 2016, tiene la particularidad de ser una larga entrevista posterior al Sumo Pontificado, lo que permite dar una visión de conjunto de una larga trayectoria, así como abordar el complejo tema de la renuncia. Cabe precisar que esta nueva obra vuelve sobre algunos temas ya tratados en las anteriores entrevistas, así como plantea nuevas situaciones, que tienen que ver sobre todo con la tarea a la cabeza de la Iglesia Católica, la dimisión y los años de retiro. Sin perjuicio de ello, para quienes no han tenido la oportunidad de leer las entrevistas anteriores, con estas conversaciones pueden tener una visión panorámica bastante completa sobre la vida y pensamiento de Ratzinger/Benedicto XVI.

Como Papa y antes del Pontificado, el entrevistado publicó muchas obras y contribuyó en otras muy relevantes, como el Catecismo de la Iglesia Católica, por encargo de Juan Pablo II. Sin embargo, ya a la cabeza del Vaticano solo publicó tres encíclicas, en parte porque su antecesor había escrito muchas y la tarea ya estaba hecha. Así nacieron Deus caritas est (2005), Spe salvi (2007) y Caritas in veritate (2009). Una novedad adicional fueron las obras sobre Jesucristo, que solo fueron posibles por la formación y estudios previos de Ratzinger. Las entrevistas de Seewald son otro medio importante para acercarse a Benedicto XVI.

El pensamiento y acción del sacerdote alemán -una mente privilegiada, hombre estudioso y precoz- tienen complejidades que corresponde tener en cuenta al analizar su vida, que no es lineal, como aparece claramente en esta entrevista. Probablemente una clave al respecto se aprecia en la respuesta a la pregunta sobre si es "¿reformador o conservador?” La respuesta fue escueta, pero clara: “Siempre es preciso hacer ambas cosas”. Esto permite comprender cómo en un momento era considerado un hombre "progresista" (concepto con sobre uso y escasa significación, muchas veces) y en los últimos años era considerado un guardián de la fe, del sector más conservador de la Iglesia. Sin embargo, el propio Papa contesta que su vida fue intentar “abrir camino hacia delante desde una reflexión moderna sobre la fe”. En el caso de la Iglesia Católica, esto requiere “también continuidad; es importante no permitir que se desgarre la fe, que se quebrante”. En esa misma línea pide que se ponderen muchas de sus decisiones, como ser el primer Papa que nombró a un protestante como presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias, así como a un profesor musulmán que enseña el Corán en la Pontificia Universidad Gregoriana. En otro plano enfrentó los problemas de la Iglesia, tales como los abusos de sacerdotes o el caso Vatileaks, entre otros.

Una de las cosas que llama la atención en esta entrevista es que es muy directa, tanto en las preguntas como en las respuestas, que huyen de lo políticamente correcto o de las frases tan manidas como poco sentidas. Por ejemplo, consultado sobre si esperaba que fuera elegido otro sucesor, y no el argentino Jorge Mario Bergoglio, la respuesta es: “Bueno, sí, no alguien en concreto, pero sí otra persona... No pensaba que él se encontrara entre los principales candidatos”. Otro tema de gran relevancia se refiere a la situación del catolicismo en el mundo contemporáneo, donde prefiere la total sinceridad, a pesar de que ello muestre una tendencia distinta a la que quisiera: “La fe en Europa se está debilitando tanto que, ya por eso, solo limitadamente puede seguir siendo la auténtica fuerza impulsora de la Iglesia universal y de la fe en la Iglesia". En otra parte reconoce que, en la actualidad, "la descristianización continúa avanzando”.

Si bien el libro puede ser leído con provecho por católicos y no católicos, es necesario tener en cuenta que la raíz e hilo que une la vida de Ratzinger es una fe religiosa profunda, bien educada y rezada. Por lo mismo, no conservará particular interés para quienes estén obsesionados con intrigas vaticanas propias de algunas novelas, o que supervaloren las dimensiones políticas de la sede pontificia o que esperen algunas revelaciones que no forman parte de este diálogo. Pero en cualquier caso se trata de una obra con contenido biográfico, histórico, religioso, incluso político, de interés transversal.

Cuando Benedicto XVI es consultado sobre el rasgo distintivo de su pontificado, afirma de manera coherente, pero sin polémica ni grandes novedades: “Diría que el 'Año de la fe' expresa bien esto: un nuevo estímulo para creer, una vida desde el centro, desde lo dinámico, redescubrir a Dios, redescubrirlo en Cristo, o sea, encontrar de nuevo la centralidad de la fe”. Un resumen muy pensado y vivido, en una integración que es propia de la personalidad privada y pública del Papa alemán, sin duda una figura que vale la pena conocer.

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