Antonio López Vega

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ANTONIO LÓPEZ VEGA es historiador, Director de la Fundación Gregorio Marañón y Profesor del Instituto Universitario José Ortega y Gasset y de la Universidad Carlos III.

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Ante el Cincuentenario de Marañón

28-03-2009

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El pasado viernes, 27 de marzo, se cumplieron 49 años de la muerte del Doctor Gregorio Marañón (1887-1960), acercándonos así al Cincuentenario de su fallecimiento. Con tal motivo, la Fundación Gregorio Marañón, en colaboración con instituciones científicas y culturales, públicas y privadas, nacionales e internacionales, se prepara para conmemorar el “Año Marañón” que tendrá lugar en 2010.

Pero, ¿cuáles son los perfiles de la personalidad poliédrica de Marañón, tal y como la llamó Cela, que merecen la pena ser recordados a nuestra sociedad? En primer lugar, su pertenencia a la conocida como Edad de Plata de la Ciencia y la Cultura española. Marañón formó parte de aquel grupo de personas que lograron el agiornamiento del panorama científico español en el primer tercio del siglo XX. Como ha recordado Juan Pablo Fusi, la medicina contribuyó en gran medida a este impulso sobre todo a partir de la investigación que, en el campo de la neurobiología, desarrolló Ramón y Cajal. Siguiendo su estela se alcanzó un gran desarrollo de la fisiología, la hematología clínica, la pediatría, la cirugía, la medicina interna o la endocrinología, de la que Marañón fue pionero en nuestro país. Paralelamente se desarrollaron también otras ramas de las ciencias como, por ejemplo, la ingeniería (de la mano de Leonardo Torres Quevedo), la física (Blas Cabrera), las matemáticas (Julio Rey Pastor) o la historia (Ramón Menéndez Pidal). Con ellos, la ciencia española se abrió al exterior, se acercó al nivel de los saberes de los países más vanguardistas y comenzó a contar en el panorama científico mundial.

En segundo lugar, el liberalismo de Marañón. Cifrado en la defensa de la libertad como valor humano esencial, el respeto y tolerancia hacia las ideas de los demás y la comprensión como pauta de actuación, su liberalismo ético convirtió a Marañón en un hombre querido y respetado por la inmensa mayoría de sus coetáneos, no sólo en el período anterior a la Guerra Civil, sino también, y muy especialmente, en los difíciles años de la posguerra, cuando se convirtió en un referente de la tradición liberal que el régimen de Franco trató de erradicar y cuyas raíces se remontaban al período ilustrado. Entonces insistió en la necesidad de la reconciliación nacional y reivindicó la españolidad del exilio.

Esto nos da pie a abordar la tercera y última gran faceta que conviene recordar aquí, la idea de España que compartieron aquellos intelectuales que protagonizaron entonces el despertar científico y cultural de nuestro país. La de aquellos hombres fue quizá la última generación, en la que se vio lo español de manera no exclusivista, donde, con independencia de la adscripción político-ideológica de sus protagonistas, cabían republicanos y monárquicos, conservadores y progresistas, moderados y liberales, católicos y agnósticos. Su arraigo por lo español les hizo conocer y compartir las tierras de España, su historia, gentes, lenguas, costumbres, folklore o gastronomía. Fue ese «patriotismo cívico» que les caracterizó, por tomar la imagen del «patriotismo constitucional» acuñada por Habermas, lo que fracturó la Guerra Civil. La Dictadura franquista no fue ningún paréntesis en este sentido, fue una auténtica ruptura que enajenó a la corriente liberal-progresista de esa tradición española que venía desde las Cortes de Cádiz y por la que habían pasado desde Jovellanos, Argüelles o Giner de los Ríos, hasta Azaña, Fernando de los Ríos o Julián Besteiro.

Como es ampliamente compartido, la Transición a la democracia selló definitivamente la reconciliación nacional y la recuperación de las libertades ausentes en nuestro país durante casi cuatro décadas. Uno de los mejores modos de preservar los valores que lo hicieron posible es recordando figuras como la de Marañón. Estos días pasados tuve ocasión de asistir a la inauguración de la Biblioteca escolar “Gregorio Marañón” del Colegio Público de Infantil y Primaria del mismo nombre de la bella localidad malagueña de El Rincón de la Victoria. Allí pude observar cómo los niños y niñas de este Colegio han recogido el mensaje de servicio a la sociedad, tolerancia y comprensión que personificó Marañón. Quizás, éste sea uno de los mejores caminos para construir un futuro mejor.







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