Un bloggero abrió la caja de pandora cuando destapó qué anunciantes habían financiado con su publicidad la entrevista de Jordi González a la madre del “Cuco”, que cobró unos 9.000 euros esa noche en La Noria. A partir de ahí, las redes sociales fueron un hervidero y el primero en abrir la veda de la huída de anunciantes fue Campofrío, después el resto hasta quedarse sin ninguno. La cadena ahora, aunque guarda silencio, habla con hechos pues ha retirado dos de sus programas más polémicos de la parrilla. ¿Será el comienzo de una nueva era para Telecinco?
Telecinco ha sido el creador de un modelo de televisión plagado de crónica rosa y
realities y en el que el ataque y la crítica son una máxima en todos sus espacios. En definitiva, una forma de hacer televisión que ha hecho de esta cadena la más rentable en términos de audiencia y de publicidad.
Sin embargo, una entrevista puede cambiar este rumbo de incesante éxito para la cadena de Paolo Vasile. La noche del sábado 29 de octubre fue la que puede cambiar la historia de Telecinco. En uno de sus espacios más vistos,
La Noria, el conductor Jordi González entrevistaba a la madre del “Cuco”, Rosalía García, que se embolsó por hablar de su hijo la cantidad de 9.000 euros.
Un bloggero consideró insultante que la cadena pagara a la madre del condenado por encubrimiento del crimen de Marta del Castillo por contar su historia. Decidió publicar una lista de los anunciantes con los que contaba La Noria y que, en cierto modo, sufragaron la entrevista. Ante la presión de las redes sociales, Campofrío decidió retirar la publicidad, uno a uno todos los anunciantes de
La Noria siguieron su ejemplo hasta el punto de quedarse sin ninguno.
La llamada de atención a la cadena de Fuencarral fue mayúscula y sobre todo hizo constatar el poder actual de las redes sociales capaces de cambiar el rumbo de toda una televisión nacional. De hecho, la de Vasile parece que ha tomado nota, a pesar de que ha optado por el silencio, ha decidido eliminar de la parilla dos de sus espacios más polémicos, como
Enemigos Íntimos y
Resistiré, ¿vale?. ¿Son los primeros en caer de una larga lista? ¿Cambiará Telecinco su política a la hora de hacer televisión? ¿Estamos ante una nueva era de la cadena de Fuencarral?
Mariano González, director de comunicación de la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes (ATR), considera que “el boicot de las marcas a La Noria es un buen precedente de que ni siquiera las empresas están dispuestas a “tragar con todo”. Han demostrado “tener sus convicciones de que no todo vale”.
En palabras de González, “lo ocurrido ha sido fruto de una presión de las redes sociales, pero no sólo de eso” y explica además que “ha sido consecuencia de la acción de una persona que se ha opuesto a lo que no le agradaba, y a esa persona le han apoyado muchas y luego una treintena de marcas. Sin embargo, he de decir que hubo una empresa que dio el primer paso cuando nadie hasta ahora había movido un dedo, que fue Campofrío”.
¿Qué puede hacer Telecinco y La Noria para recuperar la confianza de sus anunciantes?
Parece que los primeros pasos ya los han dado, en primer lugar, guardar un respetuoso silencio ante la polémica y, en segundo, eliminar los espacios más polémicos. Asimismo, la cadena de Fuencarral ha convocado a todas las centrales de medios, es decir a los anunciantes, para el próximo día 30 de noviembre.
“Telecinco tiene en sus manos la solución”, asevera González que puntualiza además que “no creemos que las marcas le retiren su publicidad para confeccionar ellas la parrilla de la cadena, como dicen algunos”.
“La publicidad –según el director de comunicación de ATR- volverá a esos programas si incorporan un poco más de elegancia, si desparece la bronca por la bronca, el lenguaje desgarrado, el menosprecio a la calidad y el mérito real”. De eso ATR está segura porque cuentan con datos de algunas de las empresas que se han ido de
La Noria.
Por último, desde la Asociación consideran que “Telecinco ha sido bastante prudente en su reacción a esta polémica, probablemente porque tiene otro programa,
Sálvame, que sí que incumple la Ley General de la Comunicación Audiovisual, en cuanto a la protección de los menores, pues se emite en horario infantil”. En esencia, una vez abierta la veda contra la cadena, parece que la mejor opción es la cautela, sino quieren ver desaparecer también los programas de más éxito de la cadena.