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La candidatura demócrata se decidirá en agosto

Obama gana en Carolina del Norte y Clinton en Indiana

miércoles 07 de mayo de 2008, 00:16h
Mientras que los recuentos en Indiana mantuvieron en vilo la victoria a la ex primera dama en Indiana hasta el último momento, los resultados en Carolina del Norte suponen una victoria holgada para el senador por Illinois. Una amplia victoria de 15 puntos que se explica por el alto porcentaje de votantes negros y el cambio en las preferencias de de los blue collar workers (lo que en España podría calificarse como voto obrero). De esta forma la estrategia de Hillary Clinton de aprovechar el impulso de su victoria en Pensilvania y conseguir una ventaja de "dos dígitos" en Indiana se desvanece.

El recuento en Indiana se prolongó durante horas a la espera de conocer los resultados de Lake County, un distrito de población afroamericana y muy cercano a Chicago que, mayoritariamente, ha votado favorablemente por Obama. A lo largo de toda la noche los resultados arrojaban una ventaja favorable a Hillary Clinton de 4 puntos que tras el escrutinio final se ha visto reducida a poco más que un punto porcentual.

El horizonte que se dibuja tras estas primarias que aglutinan 187 de los 404 delegados todavía pendientes de ser asignados a un candidato u otro es muy similar al que se tenía ayer.

A pesar de que la senadora Clinton tenía mayores expectativas que la exigua ventaja del punto que ha conseguido en Indiana, lo más probable es que todo cambie para seguir igual y que los dos candidatos demócratas se repartan la victoria de estos dos estados clave sin dilucidar ninguna incógnita antes de la Convención de Denver. Teniendo en cuenta que la asignación de delegados es proporcional ninguno renunciará a su candidatura y jugarán todas sus cartas hasta el último momento pero la ex primera dama ha recibido un duro golpe del que le costará recuperarse.

Obama coge impulso gracias a Carolina del Norte
En torno a las 3:10 horas de la madrugada española Barack Obama se encaramaba al estrado con energía renovada ante el júbilo de sus seguidores que en Raleigh (Carolina del Norte) esperaban las palabras del hombre que les ha devuelto la confianza en sí mismos y se erige como valedor de los más desfavorecidos. Un nuevo Kennedy crecido por la holgada victoria conseguida en Carolina del Norte y dispuesto a dar uno de sus mejores discursos en el que dijo "amar los Estados Unidos" y "confiar en el pueblo americano", verdadero protagonista del cambio que él quiere abanderar y que se hará de "abajo a arriba".




Al principio de su intervención se permitió felicitar a su rival Hillary Clinton con una media sonrisa que indicaba que era plenamente consciente de que es poca la diferencia de 4 puntos conseguida por la senadora en Indiana comparada con los casi 15 que el joven senador ha conseguido en Carolina del Norte.

Con la confianza de quien sabe que el viento de la historia sopla a su favor si sabe aprovechar las oportunidades, Barack Obama no dudó en recordarle a su rival e, indirectamente, a todos los superdelegados que su victoria en un estado grande y swinger será un activo necesario para ganar las elecciones presidenciales de noviembre.

Con la mirada puesta sobre el horizonte utilizó los problemas concretos de la gente y ponía ejemplos de su vida, por momentos el político se hacía pastor y el programa político se transformaba en parábola bíblica. Han sido muchos los ataques que ha recibido en las últimas semanas y los analistas coinciden en que el senador por Illinois intenta reconstruir su personaje para seguir liderando el recuento de delegados y llegar a la Convención de Denver precedido por las victorias de las últimas primarias que todavía quedan por disputarse.


Dejando claras sus propuestas y su posición respecto a su rival demócrata, centró su mayor ataque político contra el republicano John McCain: un héroe que pretende "continuar las políticas económicas y militares fracasadas de George W. Bush". Prometió terminar la guerra de Irak sin que ello suponga una muestra de debilidad y así poder reformar las fuerzas armadas norteamericanas para “terminar con los líderes de Al Qaeda”.

Clinton languidece en Indiana
Aunque ha ganado por la mínima, el estado de Indiana es más representativo que Carolina del Norte y la tendencia puede jugar a favor de Hillary Clinton en los últimos estados que todavía no han elegido a su candidato. La senadora por Nueva York sabe que el que resiste gana y si las próximas primarias continúan en la misma línea sin llegar a ofrecer ningún claro vencedor las matemáticas darán paso a la negociación política entre los delegados y los superdelegados. Y, llegados a ese punto, cualquier solución es factible.

Convencida de que Indiana es el punto de inflexión que le llevará “a todo gas hasta las Casa Blanca”, Hillary Clinton empezó su discurso desde Indianápolis una hora después que su rival con una amplia sonrisa que escondía la desilusión de una exigua victoria que esperaba contundente.

Con un discurso más racional y directo que el del senador Obama recordó que ella será la nominada por el Partido Demócrata porque puede ganar en noviembre. No dudó en explicar de nuevo su propuesta sobre la reforma del impuesto de la gasolina y puso los focos de su estrategia en los estados que celebrarán de aquí a junio.

Pero tuvo también la ex primera dama buenos momentos retóricos en lo que podría llamarse el “discurso de los invisibles”. Un discurso dirigido a aquellos que se sienten invisibles cuando no encuentran asistencia médica, cuando su país les da la espalda, cuando son desahuciados, cuando pierden los trabajos o los envía a una guerra sin salidas. Situaciones que “rompen el corazón” de la senadora por Nueva York.

En un golpe de efecto que refuerza su imagen como la persona ideal para contestar al teléfono de la Casa Blanca a las 3 de la madrugada, recordó la catástrofe y el drama humano que se vive en la antigua Birmania y pidió al gobierno militar que no impida la ayuda internacional.
Terminó su discurso invocando a los americanos a volver a ser como son, a abrir sus brazos al exterior y acoger a los disidentes y aquellos que buscan y confían en el sueño americano. Invocó a los votantes a recorrer el camino junto a ella y recuperar “una América optimista y llena de esperanza”.

John McCain, sin rival por el momento
Los norteamericanos empiezan a cansarse de las primarias demócratas que se alargan en el tiempo y añaden pocas novedades al debate político mientras que el republicano John McCain continúa promocionando sus propuestas a lo largo y ancho del país. De hecho, algunas de las encuestas le adjudican entre un 20 por ciento y un 30 por ciento de los actuales votos de Clinton si Obama consigue finalmente la candidatura para las presidenciales del 4 de noviembre.

Sprint final de las primarias demócratas
Indina y Carolina del Norte han sido los últimos grandes estados en votar y, poco a poco, se acerca el final del proceso de primarias del Partido Demócrata que continuará el próximo 13 de mayo en Virginia Occidental, seguido el 20 de mayo en Kentucky y Oregon.
El 1 de junio están llamados a votar los demócratas de Puerto Rico, y finalmente el 3 de junio votarán los de Montana y Dakota del Sur.
Si llegados a este punto ninguno ha conseguido la mágica cifra de 2025 delegados sólo cabrá a esperar a la Convención de agosto donde los superdelegados jugarán un papel decisivo y tendrán la última palabra.
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