Egiptólogos de la Universidad de Basilea (Suiza) han hallado una prótesis de 3.000 años de antigüedad en una excavación en una necrópolis de Sheikh'Abd el-Qurna, cerca de Luxor, que está siendo investigada por esta institución educativa desde 2015.
La prótesis de madera perteneció a la hija de un sacerdote y sustituía el dedo gordo del pie derecho.
La universidad responsable del hallazgo explica en un comunicado que la pieza ha sido sometida a un pormenorizado estudio con tecnología de vanguardia como la microscopía, los rayos X o la tomografía computarizada.
El dedo artificial de madera fue trasladado al Museo Egipcio de El Cairo para su estudio, en el que también ha colaborado el Instituto de Medicina Evolutiva de Zúrich.
Según la Universidad de Basilea, la factura de la prótesis evidencia “las habilidades de un artesano que estaba muy familiarizado con la fisonomía humana” como así se constata “en la movilidad de la extensión protésica y la estructura robusta de la correa”.
Que fuera fabricada con tanta meticulosidad responde, en opinión de los investigadores, a que su propietaria “valoraba su apariencia natural y estética, así como la comodidad”.