Tensión entre Israel y Palestina
jueves 15 de marzo de 2012, 00:50h
Poco después de una tregua auspiciada por Egipto, milicias palestinas volvían a disparar cohetes de fabricación casera contra objetivos civiles israelíes. En respuesta, el Tsahal realizaba “dos impactos directos” -así rezaba su comunicado en Twitter-, sin que por el momento haya constancia de los daños causados. Sí la hay, en cambio, de la patente escalada de tensión que vive la zona comprendida entre la franja de Gaza y el sur de Israel, lo cual es más que preocupante.
Es difícil saber con exactitud si el inicio de los ataques fue obra de los Comités de Resistencia Popular, Hamas o la Yihad Islámica. En cualquier caso, es un hecho que, al menos en esta ocasión, el fuego partió desde el lado palestino, y eso es irrefutable. Sería un error incorporar como elemento de debate la política de asentamientos llevada a cabo por Benjamin Netanyahu. Por torpe y errática que sea, nunca puede servir de justificación para que se disparen cohetes de forma indiscriminada contra objetivos civiles. La poca o mucha razón que puedan tener los palestinos en sus demandas la pierden por completo con este tipo de actuaciones.
Del mismo modo, tampoco es admisible el uso excesivo de la fuerza en la respuesta israelí, ni ahora ni en ocasiones anteriores. En cualquier caso, urge que Palestina hable con una sola voz que pueda, por un lado, contener a sus distintas facciones y, por otro, presentar un interlocutor fuerte. Sólo así podrá ponerse fin a un problema para el que cada vez parece haber menos voluntad de encontrar soluciones por ambas partes.