El enésimo incumplimiento de Siria
viernes 30 de marzo de 2012, 00:50h
Ayer se celebraba en Bagdad la Cumbre de la Liga Arabe, con la cuestión siria como punto más destacado del orden del día. Intervino el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, quien pidió a Bashar al Asad que su aceptación del plan de paz del enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan, pasara de los hechos a las palabras, con el fin de evitar que no sólo el país, sino toda la zona, caiga en una “peligrosa deriva”. Añadía Ban Ki Moon que “no hay tiempo que perder”, aunque para las más de 9.000 personas que han perdido la vida a manos de las fuerzas de seguridad sirias ya es demasiado tarde. Tiempo es precisamente lo que se ha perdido esperando que alguien como Bashar al Asad asuma un compromiso que ha incumplido ya en numerosas ocasiones.
Pocas veces se ha visto en la Liga Arabe una unidad de actuación semejante. Han recuperado parte de la credibilidad perdida, poniendo en evidencia tanto al régimen de Damasco como a sus máximos valedores, China y, sobre todo, Rusia. Moscú es, de hecho, el principal escollo para que se ponga fin a la tragedia humanitaria que se vive en Siria con la brutal represión que Bashar al Asad está llevando a cabo contra su pueblo. Es posible que la Cumbre de Bagdad no logre a corto plazo resultados tangibles pero, al menos, sirve para retratar a cada uno de los actores principales de un conflicto que dura ya demasiado.