www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Periodista

Lilián Aguirre: "Los guardias civiles fueron menospreciados durante los años más duros de Eta"

miércoles 11 de abril de 2012, 14:25h
Mucho se ha escrito sobre cómo actúan los terroristas, se han hecho hasta películas y novelas relatando sus atrocidades. Sin embargo, siempre el policía o el guardia civil ha quedado en un segundo plano y, en muchas ocasiones, olvidados. La periodista Lilián Aguirre ha escrito "Profesión: luchar contra el terrorismo", precisamente para rendir homenaje a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que arriesgaron su vida para luchar contra los asesinos de Eta.
¿En qué consiste una profesión que se llama luchar contra Eta?
Muy resumidamente consiste en no tener prácticamente vida privada, estar siempre disponible para el trabajo, en no saber nunca cuantos días seguidos trabajarás y en qué parte de España. Tampoco saber qué horarios tienes, si vas a estar detrás de un etarra ocho, diez o catorce horas o todo un día. Sacrificio a cambio de un salario de funcionario más bien bajito.

¿Cómo se puede vivir siendo la esposa de un Guardia Civil destinado en el País Vasco?
Se vive mal, pero los seres humanos somos capaces de adaptarnos a cualquier cosa. Los creyentes pensamos que Dios nos ayuda y los que no creen pues lo que sea, pero te acostumbras de algún modo. En el momento no nos damos cuenta de lo terrible que es, aún así se pasa muy mal y hay mucho miedo e incertidumbre. Con el miedo convives, pero la incertidumbre de que no te llame en una época sin móviles, ni Internet… Es angustioso.

¿Por qué decide Lilián quedarse en Madrid?
Los Servicios de Información de la Guardia Civil tienen su base en Madrid. Es lo peor de todo, porque aunque su unidad esté en la capital, ellos están disponibles para salir a cualquier lugar de España. En aquellos años, los auténticos problemas estaban en el País Vasco. Además sabía cuando se iba pero no cuando volvía.

De todos modos, yo siempre pensé que si podía no viviría en el País Vasco. Si él hubiera continuado en la unidad que estaba anteriormente, en los grupos antiterroristas rurales que sí estaban destinados en el País Vasco, me hubiera quedado en Logroño, porque eso sí que era horrible. No quería que mis hijos crecieran en el miedo.

Portada del libro Profesión: luchar contra ETA.
Mucho se ha hablado de cómo actúan los terroristas, de sus atrocidades, pero siempre el policía o el guardia civil ha quedado en un segundo plano. ¿Es esta una de las razones de este homenaje? ¿Poner en valor las labores de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?
Claro, en realidad te das cuenta de que sobre terrorismo se ha escrito mucho y resulta que una parte fundamental de lo que es la historia del terrorismo en España está en cierto modo olvidada. Hay que poner en valor a la cantidad de hombres y mujeres que están ahí trabajando a diario, de manera muy peligrosa y con mucho sufrimiento para las familias. Nunca desde la sociedad, ni desde los poderes públicos, sea cual sea el Gobierno, se les ha reconocido de ninguna manera. Ya es hora de que la sociedad sepa que ha habido siempre allí gente velando por nosotros.

En su libro habla de víctimas menospreciadas, también de los agentes. ¿Por qué cree que recibían críticas a pesar de dar sus vidas en pro de la lucha antiterrorista?
No lo sé. Algo raro sucedía en España en los años 80. ¿Por qué a las víctimas se las menospreciaba? ¿Por qué a los muertos de uniforme se los sacaba por la puerta de atrás de los cuarteles? Son algunas de las preguntas que los políticos de aquella época deberían responder. ¿Cuál es mi opinión? Aquello era tan duro, el que cada día y medio muriera alguna persona, que yo creo que los gobernantes que estaban preocupados más que nada por hacer un paso tranquilo y pacifico a la democracia, tenían un cierto miedo de que en la sociedad militar se enfadaran demasiado.
Quizá como resultado de todo esto, la sociedad tenía miedo de estar cerca de nosotros, por si acaso. Parecía que de alguna manera teníamos la culpa y que a los policías y guardias civiles les iba en el sueldo lo de morir.

Emociona como pone fin a su libro. En esa última página reconoce que usted siempre perdona pero no sabe a quién hay que perdonar porque aún nadie se ha disculpado.
Yo siempre perdono, es cierto que cuanto más daño te han hecho más tardío es el perdón, pues somos humanos. Creo en el perdón, pero a quién perdonas, a gente que ni siquiera ha reconocido que ha hecho daño. Sería un perdón que no va a ninguna parte. No quieren pedir perdón pero sí que se le reconozcan una serie de derechos por anunciar en un comunicado que no van a matar más.

¿Cómo vive una persona que ha vivido muchos años bajo el miedo del terror que Amaiur esté ocupando escaños en el Congreso de los Diputados?
Opino que es una maniobra y que no deberían estar ahí. Hay muchas maneras de interpretar la legislación y quizá la legalidad haya que cambiarla. Para mí es una maniobra y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hacen el mismo análisis. Eta estaba siendo cada vez más debilitada y esto ha sido una estrategia. El brazo político se organiza bajo otros nombres hasta colarse en las instituciones, mientras Eta dice que ya no va a matar y lo que ahora hacen es seguir pidiendo la independencia. Aprovechando la crisis económica quiere mantener una serie de movimientos callejeros que le permitan hacerse con más adeptos, esto hará que la próxima vez que vayan a las urnas ganen al PNV. Cuando tenga eso, habrán conseguido lo que Eta no ha logrado en 50 años de sangre. En fin, son los mismos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios