Toda la semana se está dedicando en el Instituto Francés de Madrid a proyectar una película al día del gran cineasta francés Eric Rhomer, principal miembro de la llamada Nouvelle Vague. Además, exposición retrospectiva David Hockney: una visión más amplia en el Museo Guggenheim Bilbao hasta el 30 de septiembre.
El Instituto francés en Madrid organiza un ciclo de cine muy interesante dedicado al cineasta, crítico y director francés
Eric Rhomer (1920-2010), uno de los principales realizadores de la llamada “Nouvelle Vague”. Rhomer fue también el editor de la revista
Les Cahiers du Cinéma. Sus películas se caracterizan por una gran sencillez y la agudeza intelectual de unos personajes que muestran sus sentimientos ante la cámara a través de una profunda tranquilidad. Dentro de este ciclo de cine
Eric Rhomer, el Maestro, se proyecta cada noche una película. El jueves 24
Le genou de Claire; el viernes 25
Ma nuit chez Maude; y el 28,
Pauline à la plage.
Además, en el mundo del arte, el Museo Guggenheim Bilbao expone la gran retrospectiva llamada
David Hockney: una visión más amplia. Es la primera gran muestra dedicada en España a celebrar el papel que el paisaje desempeña en la trayectoria de
David Hockney, considerado en la actualidad uno de los pintores británico más importante. Paisajes, que muchos de ellos son los de Yorkshire, su condado natal. La exposición reúne 190 piezas, muchas de ellas de gran tamaño, realizadas durante estos últimos diez años, muchos de ellos son pinturas al óleo, carboncillos, dibujos realizados con iPad, cuadernos de bocetos y vídeos digitales.

Hay una selección también que recorre su vida como pintor. Desde 1956 –durante sus días de estudiante en Bradford–, hasta 1998.
La inmensa energía que transmiten sus cuadros se debe a la utilización del color, tan característica de David Hockney. Un artista que ha sabido compaginar la tradición del paisaje inglés que viene de Constable, con la modernidad de las
nuevas tecnologías, como el iPads, la cámara fotográfica o lo que puede ayudarle a la hora de plasmar su visión vitalista y natural del bello y contundente paisaje que refleja.
En la exposición se ha dedicado una planta entera a mostrar a los visitantes las formas de trabajo de Hockney, muy acorde con las nuevas ideas de que los espectadores también aprendan del proceso creativo y sean, de hecho, parte de él. La muestra se puede visitar
hasta el 30 de septiembre.