según la oposición
Más de 60 muertos en bombardeos del régimen sirio tras el atentado
miércoles 18 de julio de 2012, 21:49h
Tras el atentado de los rebeldes sirios contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco, el Gobierno de Bachar el Assad ha respondido con una ofensiva de bombardeos y ataques por tierra que se ha saldado con más de 60 muertes entre rebeldes y civiles, según ha denunciado la oposición siria.
La oposición siria denunció este miércoles la muerte de más de 60 personas en bombardeos y ataques de las fuerzas del régimen, que sufrió el mayor golpe desde el inicio de la revuelta con la muerte de los máximos responsables de Defensa en un atentado contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 62 civiles y rebeldes perdieron la vida en esta jornada en el país, de los que una veintena murieron en la capital; una cifra que los Comités de Coordinación Local (CCL) elevaron a 102 personas. El Observatorio precisó que, además de los fallecidos en Damasco, catorce de las muertes se registraron en la provincia meridional de Deraa, ocho en la provincia septentrional de Idleb y cinco en los alrededores de la capital.
Un jefe rebelde perdió la vida en los enfrentamientos en Deraa, mientras que las fuerzas del orden dispararon y bombardearon distintas localidades del país como la zona de Qabun, en las afueras de Damasco, apuntó el grupo opositor.
Por su parte, los Comités subrayaron la ofensiva de las tropas del régimen en barrios damascenos como el de Naher Isheh, en el que las fuerzas gubernamentales emplearon aviones de combate y carros de combate para bombardear y destruir numerosas viviendas.
La opositora Comisión General de la Revolución Siria agregó que las calles están prácticamente vacías en numerosas zonas de la capital, muchos comercios han cerrado y un gran número de residentes ha salido de las áreas bombardeadas.
Esta ofensiva militar se desarrolla después de que esta mañana los rebeldes asestaran el mayor golpe contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, desde marzo de 2011 con el asesinato del ministro y del viceministro de Defensa, Daud Abdelá Rayiha y Asef Shaukat, respectivamente.
Asimismo, también resultó muerto el general Hasan Turkmani, asistente del presidente sirio, y varios otros responsables del régimen resultaron heridos en el atentado.
Dicho atentado supone un paso más en la lucha de los rebeldes, que desde hace cuatro días combaten al ejército en el corazón de Damasco, en los choques más graves registrados en la capital siria desde el inicio de la revuelta.
Los enfrentamientos se reanudaron en el céntrico barrio de Al Midan y en el suburbio norteño de Al Qabun, donde también se registraron bombardeos de las fuerzas gubernamentales, según los grupos opositores.
De acuerdo con la versión del régimen sirio, sus tropas persiguen y se enfrentan en Damasco con "grupos terroristas", como suelen calificar a la oposición armada.
Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió posponer hasta mañana, jueves, la votación prevista sobre el proyecto de resolución occidental que amenaza con imponer sanciones al régimen sirio y al que Rusia se opone.
Tras una corta reunión, los miembros permanentes del máximo órgano internacional de seguridad accedieron a la petición del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, que consideró que existe "margen para un acuerdo" con Rusia tras sus contactos con Moscú en los últimos días.