Crónica cultural
Luis de Borbón en una exposición en el Palacio Real
miércoles 05 de septiembre de 2012, 21:41h
Luis de Borbón, el desterrado, el más controvertido aunque en absoluto olvidado hijo de Felipe V, es el tema de la exposición que se está preparando en el Palacio Real de Madrid, organizada por La Fundación Banco Santander junto a Patrimonio Nacional cuya inauguración está prevista para finales del próximo mes de octubre en el Palacio Real de Madrid.
Luis Antonio Jaime de Borbón y Farnesio, que pasó a la historia como el Infante Don Luis, nació el 25 de julio de 1727 en el palacio del Buen Retiro de Madrid. Fue el sexto hijo de los Reyes de España, Felipe V e Isabel de Farnesio, aunque para su padre era el décimo, ya que había estado casado en primeras nupcias con María Luisa Gabriela de Saboya, con quien tuvo cuatro hijos varones. Desde los 7 años, empezaron sus estudios humanísticos y a los 8 años fue nombrado Arzobispo de Toledo y de Sevilla, accediendo años después al cardenalato, aunque nunca llegaría a ordenarse. Le gustaba más la vida mundana que la ascética, y desde muy temprano empezó a organizar a su alrededor una pequeña corte en Aranjuez, con artistas, entre cuyos miembros se incluía Luis Paret. Poco querido de la Familia Real, acabo contrayendo matrimonio con la noble aragonesa María Teresa de Vallabriga en 1776 y se apartó de la corona, tanto él como sus hijos. Fue nombrado en 1761 el XIII Conde de Chinchón y vivió en Arenas de San Pedro en donde volvió a formar una pequeña corte de eruditos, músicos como Luigi Boccherini, y pintores convirtiéndose en verdadero mecenas. Allí vendría Goya en 1783, iniciándose entre ambos una excelente relación.
La muestra contará con unos veinte cuadros de Goya y treinta del también pintor Luis Paret. Pero de lo que se trata es de acercarse a la figura del infante, y al entramado artístico, científico y cultural de la Corte en su época. La exposición podrá visitarse desde finales de octubre a enero.
Una de las propuestas literarias más interesantes del momento es, sin duda, la novela de Nada se opone a la noche, (Anagrama) de la francesa Delphine de Vigan, la tercera obra de esta escritora y la que la ha lanzado a la fama en su país. Entre la realidad y la ficción parece ser por donde se mueven muchos de los autores actuales franceses como Fréderick Beigbeder, Emmanuel Carrère, y ahora de Vigan. En ellos encontramos a un narrador escritor que se debate por encontrar una narración loable entre tantos documentos y testimonios reales. En este caso, Delphine de Vigan recupera, tras la muerte de su madre, a ese personaje pensativo, bello e inalcanzable, hermana de siete, a través de una fascinante investigación que desemboca en una crónica familiar.