Los ministros de Asuntos Exteriores de Iberoamérica se han aprovechado que han coincidido en la 67 sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para ultimar los preparativos de la Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar los días 16 y 17 de noviembre en la ciudad española de Cádiz y en donde el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy sostendrá diversos encuentros con los jefes de estado de la región.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Iberoamérica se han reunido en Nueva York para ultimar los preparativos de la
Cumbre Iberoamericana de noviembre próximo en Cádiz y han respaldado la creación de un centro de arbitraje internacional para la resolución de conflictos.
El encuentro se ha celebrado aprovechando la coincidencia de todos ellos en Nueva York para participar en la 67 Asamblea General de la ONU. En la reunión han asistido los jefes de las diplomacias de
España, anfitrión de la Cumbre, Argentina, Andorra, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Perú, Panamá, México, Uruguay, Chile y Honduras.
Venezuela ha estado representada por su embajador en Naciones Unidas y han participado los viceministros de Exteriores de Cuba, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Ecuador y Brasil.
Un asunto central de la reunión ha sido la próxima firma en Brasil de un acuerdo de colaboración para crear un centro de arbitraje internacional que resuelva los conflictos y permita tener mecanismos regionales más ágiles y menos burocratizados.
A este acuerdo se han adherido ya casi cuarenta
instituciones latinoamericanas. Atención especial se ha dedicado también a la situación de los países árabes.
El ministro español José Manuel García-Margallo ha defendido que los procesos de transición exitosos que ha habido en España, Portugal y varios países latinoamericanos pueden servir de ejemplo a lo que ahora están viviendo en esa zona.
Una apreciación que ha sido secundada por todos los asistentes a la reunión celebrada en Nueva York. En ella también ha habido coincidencia sobre la importancia de la Cumbre de Cádiz, sobre la que el ministro español ha señalado que se va a desarrollar en un momento de gran trascendencia para Europa y para los procesos de integración en América Latina.
En su intervención, Margallo ha aprovechado para defender que en Cádiz se discutan objetivos concretos. El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, ha expuesto todos los preparativos de la cumbre, que ha dicho que se desarrollan según lo previsto.
Por su parte, el secretario de Estado español para Iberoamérica, Jesús Gracia, ha recordado todas las reuniones ministeriales que han precedido a la Cumbre y ha señalado que ya sólo faltan pequeños detalles.
Todos los asistentes han insistido en la necesidad de crear un grupo de reflexión para analizar el formato de las cumbres iberoamericanas en el futuro. A la espera del desarrollo de las conversaciones, ya ha habido propuestas de algunos países para que en vez de ser anuales se celebren cada dos años.
La representante de México, Patricia Espinosa, ha tomado la palabra para señalar que l
a situación de la UE afecta a todo el mundo y todos deben contribuir a lograr una solución a la crisis por la que atraviesa.
Margallo ha explicado e
l momento que vive Unión Europea y ha recalcado que se trata de una crisis política y que todos los esfuerzos están dirigidos a salir de la misma y a lograr "más Europa"
La especial relación de algunos
países de América Latina con el Pacífico se ha puesto de manifiesto en la reunión que es de vital importancia no sólo para ellos, sino para toda la comunidad iberoamericana.
Sobre la posibilidad de que los ministros de España y Argentina hayan hablado de la evolución de la situación generada por la expropiación de la mayoría de las acciones de la argentina YPF a la petrolera Repsol, fuentes españolas han señalado que no se ha comentado ningún asunto de carácter bilateral.