A 1 de julio del presente año, el censo general oficial se elevaba ya a 49.801.559 personas. Cuando...
A 1 de julio del presente año, el censo general oficial se elevaba ya a 49.801.559 personas. Cuando estábamos en 47.000.000, la fertilidad de 1-2 hijos por mujer significaba el descenso paulatino de la población española. Pedro Sánchez se ha ocupado de que eso no fuese así y rozamos ya los 50.000.000 de habitantes. Cerca de 9.000.000 son de hecho extranjeros o hijos de extranjeros.
El problema, sin embargo, no reside en estas cifras. No entiendo por qué casi nadie hace referencia al censo electoral. La clave de la operación que el sanchismo ha puesto en marcha radica en el número de nacionalidades concedidas y que se concederán en los próximos meses. El texto constitucional español resulta inequívoco. Aquella persona que reciba carta de nacionalidad tiene derecho a votar como cualquier otro español.
Las encuestas científicamente serias otorgan al Partido Popular y a Vox, por encima de 200 diputados, mientras que el PSOE rasca los 100. Para darle la vuelta a esta situación es necesario que el censo electoral crezca alrededor de 2.000.000 de votos. Y en el trampeo de la operación, plenamente legal, están Pedro Sánchez y sus colaboradores, tanto en el extranjero como también en España.
Sería estúpido negar al presidente del Gobierno habilidad política. La “ley de nietos”, le salga bien o no, es una operación brillante. Frente a las tradicionales trampas electorales, se ha optado en esta ocasión por una operación plenamente legal, redondeada además por las nacionalidades que se concedan a los inmigrantes regularizados.
A Pedro Sánchez le queda muy poco tiempo para la convocatoria de elecciones generales. Lo apurará al máximo cuidando la maniobra del censo electoral. Alberto Núñez Feijoo está tranquilo, pero me consta que muchos dirigentes del Partido Popular arden de preocupación al contemplar el sombrío futuro que se prepara. Y todo eso, al margen del órdago constituyente que Pedro Sánchez podría lanzar sobre la política de España.