Alfredo Pérez Rubalcaba ha presentado en Madrid a su clavo ardiendo, Pere Navarro, en un desayuno al que no han faltado socialistas de todo color en un momento especialmente delicado para el partido. Uno y otro han identificado al enemigo, la derecha (CiU y PP, proclaman), y han propuesto al PSOE como única opción de una Cataluña fuerte dentro de España.
Pere Navarro ha vivido este martes su puesta de largo en Madrid antes del comienzo de la campaña catalana. Ha sido en el Palace, con café caliente y zumo de naranja, al abrigo de la lluvia en Madrid. Ha ofrecido una conferencia en el marco del
Foro de la Nueva Economía y su presentador ha sido Alfredo Pérez Rubalcaba, reciente rival dialéctico en materia de derecho a decidir. Por lo tanto, el morbo estaba servido, aunque tanto uno como otro han puesto empeño en exhibir cordialidad y en aparcar eso de las diferencias para vestirlas como "pluralismo" dentro del Partido Socialista.

Destacables también las presencias.
Rubalcabistas y no
rubalcabistas, empezando por
Carme Chacón. Presenciando el acto estaban también José Montilla, José Blanco, Manuel Chaves, Soraya Rodríguez, Óscar López o Tomás Gómez. Estampa de unidad, se tome como forzada o natural, para intentar salvar el enésimo descalabro electoral y puntilla al líder. Y el líder ha hablado. Se ha mostrado elogioso con Navarro, a quien ha comparado con el futbolista Xavi Hernández porque "manda sin aspavientos", es "eficaz" y "cuando hace falta, mete el pie".
Rubalcaba ha aludido, como más tarde lo ha hecho el ponente principal hasta casi la saciedad, a
Artur Mas, y a subrayar que PP y CiU, "banderazos" aparte, son lo mismo. De Mas ha dicho que "habla de un porvenir lejano cuando no sabe gestionar la semana que viene", así como que utiliza "palabras enormes" para "intereses muy pequeños". PSOE y PSC, ha aclarado, ya cambiando de tercio, comparten objetivos: una Cataluña fuerte dentro de España.
Navarro asiente: sí, una Cataluña fuerte dentro de España. No obstante, para él es imprescindible una reforma en la Constitución en pro del
derecho a decidir, esa patata caliente en el socialismo, y hacia un modelo federal que, sin mayor remedio, ha reconocido, sería, aunque consensuado, asimétrico. A su parecer, este modelo federal es el idóneo porque se trataría de un "patio de vecinos" con "espacios comunes" pero también autonomía "de puertas adentro". En su ideario figura avanzar hacia la descentralización y el autogobierno.

El candidato ha vertido incontables reproches sobre el presidente catalán. Denuncia que no pronuncia la palabra "independencia" y le insta a frenar esta "chulería", en la que también incluye a
Mariano Rajoy, de "vulgares matones". Navarro ha opinado que en la célebre reunión en La Moncloa del no al pacto fiscal, los dos quedaron contentos: uno porque no dio más poder a Cataluña y el otro, porque tenía una excusa para una ofensiva soberanista que, de rebote, oculta tres fracasos del programa de CiU: hacer crecer la economía y decrecer el paro, sacar adelante el propio pacto fiscal y mejorar la Sanidad y la Educación, ha enumerado.
Por lo demás, un turno de preguntas que buscaba desencuentros y que sólo ha hallado respuestas que poco o nada tenían que ver con lo planteado y la pretensión de hacer piña contra una derecha que recorta, insisten, y que quieren identificar de forma nítida con CiU y PP. Pere Navarro es el clavo ardiendo de Rubalcaba. El día 25 conoceremos si corre la misma suerte que
Xavi Hernández, aunque en este caso el objetivo no sea levantar el título sino cosechar una honrosa derrota.