www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crónica económica

Ahora empieza a verse la reforma bancaria

miércoles 28 de noviembre de 2012, 21:04h
Tanto el Gobierno como la Comisión Europea se han puesto como objetivo replicar el resultado que obtendría el mercado, pero de una forma más consistente que el mismo mercado. Es una redundancia imposible. El objetivo es separar la paja del grano, quedarse con lo bueno, y quemar lo que sobra antes de que impida que podamos sacar de la cosecha todo su fruto. Esta es una tarea que hace admirablemente el mercado. Es admirable porque no responde a un plan, sino que es fruto del concurso de las libres decisiones individuales, y lo es también porque no ha hecho en incontables ocasiones, y a menudo con una efectividad abapullante.

Este es el resumen de lo decidido por la Comisión Europea: Bankia recibe 18.000 millones de euros. Se desprenderá de 6.000 trabajadores, que son el 28 por ciento de su plantilla, y cerrará 1.100 oficinas, un tercio de ellas. CatalunyaCaixa recibirá otros 9.000 millones, NCG 5.500, y Banco de Valencia 4.500. Uniendo las oficinas de estas otras tres entidades, se reduce el total en la mitad. Y a partir de ahí:

Tendrán que reducir su balance un 60 por ciento, incluyendo la transferencia de 45.000 millones de euros de los cuatro bancos al “banco malo”, la Sareb, con un descuento medio del 63 por ciento.

Se verán forzados a vender sus filiales y liquidarlas, y a hacer lo mismo con las participaciones industriales. No podrán, como corolario de lo anterior, realizar compras.

No podrán utilizar el dinero público para fines comerciales ni podrán hacer publicidad de su respaldo con dinero público, una exigencia esta última bastante absurda.

Su modelo de negocio no podrá incluir el sector inmobiliario, y deberá centrarse, por lo que se refiere al negocio, a los créditos a las Pymes, y geográficamente, a sus ámbitos de influencia.

Se podrán saltar la reforma laboral, con despidos de más de 20 días por año trabajado, pero se impondrán límites a la remuneración de sus directivos.

Y, atención a la última de las condiciones: La Comisión Europea les impone a los bancos un coeficiente de caja del ciento por ciento. Por cada euro que presten, las entidades deberán haber captado previamente otro en depósitos. De modo que el volumen de préstamos y depósitos se iguale. Esta es una condición sorprendente por varios motivos. El primero de ellos es que si se hubiera aplicado al conjunto de la banca, tendríamos muchísimos problemas menos. El segundo es que supone suspender, para estas entidades, el privilegio que tienen los bancos de prestar más de lo depositado.

Uno de los objetivos de esta reforma es que las entidades que han tenido un peor comportamiento acaben teniendo también un menor tamaño. Pero eso mismo lo habría hecho el mercado. La acumulación de pérdidas merma el valor patrimonial y, en consecuencia, merma el tamaño de las empresas que no hacen un buen uso de los recursos escasos. Sensu contrario y mutatis mutandi, hace lo mismo con los beneficios. Es más, una “reforma” por parte del mercado no es que hubiera disminuido el tamaño de estas entidades, sino que probablemente las hubiera fulminado, y sus activos se habrían ido a otras compañías mejor gestionadas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios