Pobre balance exterior
lunes 21 de enero de 2008, 04:42h
Los responsables del "laboratorio de ideas" del PSOE no pueden ocultar su nerviosismo: ¿Cómo vender los logros del Gobierno en política exterior? O, cómo reconocen en privado en un obligado ejercicio de autocrítica, ¿qué éxitos presentar ante la ciudadanía? La acción exterior de Rodríguez Zapatero en los últimos cuatro años evidencia un pobre balance. Los estrategas de Ferraz no encuentran ideas-fuerza sugestivas para atraer el voto de centro, una enorme bolsa de millón y medio de electores indecisos hasta el final que se disputan socialistas y populares. Lejos queda el mensaje contra la participación de España en la guerra de Iraq que atrajo en 2004 cientos de miles de sufragios a las candidaturas socialistas. Los beneficiosos réditos electorales de aquel rotundo "no a la guerra" son historia.
Cuatro años después no hay un sólo resultado exterior de peso que convertir en "idea-fuerza". Respecto a nuestros tres vecinos estratégicos, lejos de avanzar, hemos retrocido: Francia, de la mano de Sarkozy, quiere desalojarnos del Magreb. Marruecos utiliza la reivindicación de Ceuta y Melilla a modo de permanente espada de Damocles, como desvela nuestra portada. Y con Argelia las relaciones no estaban bajo mínimos desde hace décadas. En cuanto a Estados Unidos ha pasado página del desencuentro, asegura en su entrevista el embajador Aguirre, pero el Imperio no mueve un dedo por apoyar a España en los foros internacionales. Y Hugo Chávez, en fin, mantiene la amenaza de expulsar de Venezuela a las empresas españolas.
La volátil Alianza de Civilizaciones y el abstracto compromiso por la paz en el mundo constituyen la exigua oferta de Zapatero para el 9-M.
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Periodista
ENRIQUE MONTÁNCHEZ
Subdirector de EL IMPARCIAL
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