www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Crónica económica

Las medidas de Rajoy: Las buenas, feas y malas

jueves 21 de febrero de 2013, 22:12h
Las buenas. El Gobierno permitirá a las empresas que facturen diez millones de euros o menos que se deduzcan hasta el 10 por ciento de la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades de los beneficios reinvertidos en la actividad económica. Reducción de impuestos e inversión. Bien está. Otra de las buenas es que las empresas de nueva creación tributarán al 15 por ciento los dos primeros años que obtengan beneficios.

La exención completa en el IRPF del pago único de las prestaciones por desempleo para aquéllos parados que se conviertan en autónomos está, no cabe duda, entre las buenas medidas.

Los incentivos al empleo juvenil pasa por hacer bonificaciones a la Seguridad Social, o en abrir la posibilidad de una “tarifa plana” de 50 euros al mes durante los primeros seis meses para los autoempleados. Las cuotas a la Seguridad Social son un impuesto sobre el trabajo, que desde el punto de vista económico pagan, íntegramente, los trabajadores. Como las otras rebajas de impuestos, debe estar entre las buenas.

El plan de pago a los proveedores es de las buenas. Supone que el Estado paga a los proveedores, y adquiere la deuda que tienen las administraciones regionales y locales con éstos. Luego, el Estado se cobra esa deuda, y lo puede hacer porque le basta con rebajar las transferencias a estas administraciones.

Las feas. Entre ellas está el cambio en la tributación del IVA que permitirá a autónomos y pymes no pagar este impuesto hasta el momento en el que se cobre la factura. Por supuesto que debe estar entre las buenas, pero es fea por dos razones. La primera es que venía en el programa electoral del PP, y lo único que hace es cumplirlo. La segunda es que es el cumplimiento de una directiva europea, que había fijado como plazo, 2014: el Gobierno sólo hace lo que está obligado a hacer. La tercera es que lo hace en 2014, cuando la situación estará mejorando y los beneficiados no estarán tan ahogados. Para muchos llegará tarde. Y la cuarta es que es de justicia que la medida sea válida para todas las empresas, independientemente del tamaño que tengan.

La movilización de 45.000 millones de créditos del ICO para pymes está entre las feas, porque quien tiene que canalizar el crédito son los bancos a partir del ahorro particular. Además, aunque esto resulte harto impopular, la contracción de crédito sirve a un propósito: liquidar los proyectos inviables. Si los préstamos del ICO van a nuevas empresas, bien. Si refinancian proyectos que no se sostienen, se estará dilapidando el dinero público.

Reducir los plazos comerciales a 30 días, con un límite de 60 es irreal en los momentos en que debería ser más efectivo, que es en la crisis. Con todo, no es mala. Favorecerá un comportamiento financiero más sano cuando la economía vaya bien.

Malas no hay más que una. Y roza el terreno de las feas. La deducción por I+D+i es demasiado inconcreta, toda la política de I+D+i está mal enfocada, resulta dirigista, favorece el fraude… Lo que tiene de bueno es que es un capítulo más por el que las empresas podrán deducirse fiscalmente. Pero en realidad las deducciones son un mal sustituto de las reducciones de impuestos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios