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Revista de prensa

Aroma bolivariano de la expropiación a la andaluza

viernes 12 de abril de 2013, 09:10h
Mismos problemas, nuevos titulares. La prensa continúa informando en sus portadas sobre asuntos como el desafío soberanista de Artur Mas, los desahucios y la corrupción de los políticos. En cuanto a los desahucios, diarios como La Razón y El Mundo vinculan a las plataformas antidesahucios y sus escraches con el entorno de ETA, mientras que “Andalucía decreta que tener un piso vacío es ‘antisocial’”, según titula el diario dirigido por Pedro J. Ramírez, mientras que ABC señala a la consejera “expropiadora” de la Junta, que “avaló 142 desahucios”. Y una revelación de La Razón: “La Pasionaria murió católica”.







El Mundo abre su portada con el siguiente asunto: “Andalucía decreta que tener un piso vacío es ‘antisocial’”. La foto es para lo que denomina “Escrache ‘borroka’”, por un acto antidesahucios en el País Vasco. En el faldón puede leerse que “El Parlament y los colegios se niegan a obedecer a los jueces”, ya que la “consejera Rigau prefiere ser inhabilitada de por vida a cumplir las sentencias que obligan a escolarizar en español”. Otras informaciones de portada: “Bankia siguió engañando con las preferentes cuando la CNMV lo supervisaba” y Maduro recurre a Maradona para el cierre de la campaña en Venezuela”.


Este diario considera una “clara violación de la propiedad privada” el decreto andaluz por el que se puede expropiar una vivienda tres años: “Se presenta demagógicamente como un ‘plan de choque para evitar la sangría social’ de los desahucios, pero trasluce un muy peligroso espíritu intervencionista y revolucionario. ¿Puede un Gobierno regional conculcar derechos recogidos en la Constitución? ¿Hará lo mismo con los medios de transporte o las fincas rústicas? El PSOE que el miércoles asumió para toda España este decreto expropiatorio, debe recapacitar. Pero el Gobierno tiene la obligación de reaccionar cuanto antes para evitar tamaño atropello a los ciudadanos andaluces. El Consejo de Ministros debería instar hoy mismo a la Abogacía del Estado a interponer un recurso de inconstitucionalidad para paralizar este despropósito”.

La Razón desvela que la “Pasionaria murió católica”. “Una biografía de su amigo el padre Llanos desvela la conversión del símbolo del comunismo y que comulgaba”, dice el diario, que lleva como principal titular de portada: “Los jueces eligen Cataluña como última opción para trabajar”. La foto es para las manifestaciones antidesahucios en el País Vasco, con el titular “La plataforma de Colau se manifiesta con proetarras en Bilbao”. Otro titular dice que el “Eurogrupo ve a España como motor del crecimiento europeo”.


Pedro Narváez, sobre la misma cuestión sobre la que editorializa El Mundo, habla del ‘chavismo’ andaluz: “El pajarito de Chávez se ha posado en la cabeza de Griñan y le ha susurrado lo imprescindible para convertir Andalucía en el paraíso revolucionario de donde mana la leche, la miel y hasta un ejército de pescaíto frito.¿Qué le decimos a los que pagan como pueden sus hipotecas con el lomo cuarteado de peonar un trabajo digno? ¿Hacemos un simpa? El himno andaluz reza ‘andaluces levantaos, pedid tierra y libertad’, pero de esta última palabra estamos huérfanos. La Andalucía socialcomunista acabará expropiando la miseria o hará de ella otro reclamo para la promoción turística. Ya sabemos lo que vende una foto de unos pobres hurgando en los contenedores o cómo trianea en la Prensa una mujer desesperada en un símil gráfico de una dolorosa sevillana. El New York Times seguro que la compra antes de que lo expropien”.


El País dice que “Mas encarga a expertos el diseño del modelo de Estado catalán”. “La Generalitat pide estudios sobre defensa seguridad, impuestos, deuda, seguridad social, energía y la hoja de ruta para la consulta”. La foto, para una mujer que protesta por el problema de las preferentes, con el titular: “La tensión social estalla en el parlamento”. “Un desahucio cada cuarto de hora”, es otro de los artículos que el diario de Prisa lleva a portada. En la columna de salida, asuntos de ámbito internacional: “La UE impone a Chipre duras condiciones para el rescate”, “El Gobierno portugués congela el gasto y paraliza el país” y “Venezuela cierra una campaña marcada por el legado de Chávez”.


Del abanico de periódicos de viernes, El País es el único que se desmarca con el apoyo al decreto andaluz: “La Junta de Andalucía se ha adelantado a los titubeos del PP con un decreto-ley fundado en el principio de que la Constitución no tutela “usos antisociales” del derecho a la propiedad privada. Puede ser más o menos acertado jurídicamente, más o menos difícil de gestionar, más o menos discutible el intervencionismo de los poderes públicos; pero lo cierto es que el mercado de la vivienda no está resolviendo la emergencia social. A la iniciativa andaluza se le puede achacar más efectismo político que posibilidades verdaderas de aplicación; pero al menos es una iniciativa. El informe de los Registradores de la Propiedad revela que la dación en pago, supuestamente inaceptable para la banca, se admitió en 11.441 de los 30.000 desahucios del año pasado. Si se quiere resolver un problema, se puede. La premisa indispensable es tener esa voluntad”.


ABC abre su portada con las “fotocopias de Bárcenas”. Titula con unas declaraciones de Jorge Trías: “Yo di la cara por ti, Luis. Me debes una explicación por los 22 millones”. Dice el político ‘popular’ “confiesa que nunca vio los papeles originales y que dudó del extesorero al conocerse que tenía cuentas en Suiza”. Otro titular destacado de portada afirma: “La consejera expropiadora de la Junta avaló 142 desahucios”. Añade la información que “siguió tramitando desalojos seis meses después de anunciar su paralización”.


A Carlos Herrera le huele el decreto andaluz a “ese delicioso aroma bolivariano”, es decir, en los mismos términos que Narváez en La Razón: “Se va a dar el caso de una Administración que multe a alguien por no encontrar compradores. Se vende cuando uno puede, no cuando quiere, y obligar a alguien a alquilar comporta imponerle también un precio del alquiler. Es decir, intervención, inseguridad, confiscación. Aroma bolivariano”.

Ignacio Camacho, de la misma opinión, sostiene: “La expropiación de viviendas es una sobredosis de adrenalina con la que la izquierda se inyecta vigor propagandístico. Mientras el Gobierno de la nación contaba los metros a los que pueden acercársele los activistas del acoso, el de Andalucía se cuelga la pegatina de ‘sí se puede’ para hacerle un escrache a los bancos”.
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