crónica política
Un Aznar en estado puro dispuesto a volver
martes 21 de mayo de 2013, 23:46h
El ex presidente del Ejecutivo, José María Aznar ha dejado algunas respuestas que demuestran que no se entiende con Mariano Rajoy, al que le ha reprochado diplomáticamente el mínimo contacto que mantienen. El exjefe del Ejecutivo ha reconocido que protocolariamente le corresponde al presidente del Gobierno llamarle si quiere hablar, pero ha puesto de relieve que desde que el PP ganara las elecciones sólo han mantenido una conversación de carácter privado y de larga duración, quitando los encuentros puntuales que han tenido en actos públicos.
En esta línea crítica, el ex presidente del Gobierno ha puesto en tela de juicio si las políticas que lleva cabo Rajoy son válidas ante la crisis económica, social e institucional que sufre España. En este sentido, se ha hecho portavoz de aquellos votantes del PP que como él “les gustaría ver objetivos históricos renovados, un proyecto político claro y una acción política clara”. En este punto ha sido especialmente duro con los nacionalistas y los socialistas que consideran han traicionado el pacto constitucional por el que se respetaba la pluralidad de España a nivel autonómico a cambio de mantener la unidad del país.
En especial ha criticado al PSOE, partido del que ha vaticinado que, con apoyos a los desafíos de los nacionalistas e independentistas catalanes, vascos o gallegos, acabará diluyéndose para terminar convirtiéndose en diecisiete partidos de carácter autonómico, a no ser que cambie de política y vuelva a apostar por convertirse en una formación política con un proyecto nacional.
Otro de los puntos de fricción con Rajoy que se ha puesto de manifiesto en esta entrevista con Aznar ha sido el de la reforma fiscal, al reclamar una bajada de impuestos de manera inmediata. El exjefe del Ejecutivo ha recordado que él tomó esa decisión en 1998, dos años después de llegar al Gobierno, con unos efectos más que positivos y que hicieron de la economía española una de las más brillantes de Europa. Sobre esta cuestión se ha alineado con los sectores del PP que reclaman a Rajoy esa bajada de impuestos de manera inmediata, porque ha asegurado que las clases medias no pueden seguir sufriendo de la manera que lo hacen en la actualidad.
No obstante, ha asegurado que no se arrepiente de haber nombrado al actual presidente del Gobierno como su sucesor, pero sí es cierto, como señalan los analistas políticos consultados, que ha lanzado una clara advertencia. Preguntado por la posibilidad de su vuelta a la política activa, especialmente si esa crisis económica e institucional se agrava todavía más, ha contestado con rotundidad: “Nunca he eludido mi responsabilidad, cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido y con mi país, con todas sus consecuencias, y no tenga usted ninguna duda de ello”. Los analistas políticos consultados por este diario señalan que “habrá que estar muy atentos en las próximas horas a las respuestas que puedan proceder tanto de Mariano Rajoy, de Moncloa y el Ejecutivo y del PP”.
La entrevista también ha estado protagonizada en buena parte por las acusaciones en el sentido de que cobró sobresueldos durante su etapa como presidente del Gobierno, de que dirigentes del partido recibían dinero negro cuando él estaba al frente del mismo y de que la trama Gürtell pagó parte de la boda de su hija Ana con Alejandro Agag.
Aznar ha sido también muy explícito en sus respuestas. Sobre si cobró sobresueldos ha contestado que “rotundamente no. No he tenido otra retribución que no sean las que figuran exactamente declaradas” y ha explicado que cuando no estaba en la Moncloa pero era presidente del PP “tenía una retribución como diputado” y otra por ese cargo, con las pertinentes deducciones de Hacienda.
En relación a los denominados “papeles de Bárcenas” en los que aparece una supuesta contabilidad B del PP que investiga la Audiencia Nacional el ex presidente ha tenido una dura respuesta, muy en esa línea de Aznar en estado puro: “Los únicos sobres que yo he conocido eran 300.000 pesetas de libre disposición diaria de los fondos reservados que se iban reponiendo en La Moncloa y eso se terminó el día que yo llegué”.
Sobre el supuesto pago por la trama Gürtell de una parte de la boda de su hija, el ex presidente del Gobierno se ha mostrado indignado y ha destacado que se trató de un regalo de un invitado a la boda”. Concretamente, el diario “El País” publicaba este lunes de la documentación en poder de la Policía y la Audiencia Nacional se desprende que la trama pagó 32.452,42 euros en concepto de servicios de iluminación, andamios, generadores o parking”. Aznar ha vinculado esta información y las anteriores al espíritu de venganza y revancha del Grupo Prisa, editor de “El País”, y ha mostrado su absoluta confianza en que la Justicia le dará la razón en las querellas que les tiene presentadas.
Las fuentes consultadas señalan que todas estas negaciones de Aznar están “muy bien, pero este lunes se ha producido una declaración en la Audiencia Nacional que por lo menos es contradictoria con algunas de las cosas que ha dicho el ex presidente del Gobierno”. Concretamente se refieren a la declaración que ha efectuado el ex diputado nacional del PP Jaime Ignacio del Burgo ante el juez Pablo Ruz, en la que ha afirmado que ambos pactaron en 1991 pagos de 3.600 euros, en aquella época 600.000 pesetas, para el ex consejero de Salud del Gobierno de Navarra Calixto Ayesa, en compensación por haber tenido que dejar sus actividades profesionales para ocupar ese cargo político. Un dinero que, como ha relatado ante el magistrado, Del Burgo recogió en “seis o siete sobres marrones” en el despacho que Luis Bárcenas tenía en Génova. Ayesa todavía ha ido más lejos, al detallar que estos pagos se sucedieron durante los cuatro años que duró la legislatura, de 1991 a 1995.