Los vecinos, "impresionados" por tener al lado a "un asesino".
La mujer agredida por el maestro shaolin permanece en coma
martes 04 de junio de 2013, 14:04h
La mujer nigeriana que fue agredida en un gimnasio de Bilbao, supuestamente por Juan Carlos Aguilar, un conocido profesor de artes marciales, no ha experimentado ninguna variación en su estado y permanece en coma ingresada en la Unidad de Reanimación del Hospital de Basurto.
Según han informado a Europa Press fuentes del centro sanitario, Ada, de 29 años, continúa "igual" que el día de su ingreso en hospital, el pasado domingo, después de que agentes de la Ertzaintza la hallaran maniatada y amordazada en el citado centro deportivo, ubicado en un local de la calle Máximo Aguirre de la capital vizcaína.
Al parecer, Juan Carlos Aguilar, maestro espiritual saholín, que fue posteriormente detenido, y que ya habría confesado haber asesinado a otra mujer, llevó a Ada en contra de su voluntad al local y la agredió en su interior. Las patrullas de la Ertzaintza que llegaron al lugar tuvieron que tirar la puerta abajo para acceder al recinto.
Por su parte, Aguilar continua este martes en dependencias policiales, según ha informado a Europa Press la Ertzaintza. Además, los agentes han encontrado en el local bolsas de basura con restos óseos, que están siendo analizados por los forenses.
Igualmente, los vecinos y comerciantes de inmuebles cercanos al gimnasio regentado en Bilbao por el experto en artes marciales Juan Carlos Aguilar, siguen "impresionados" por tener al lado a "un asesino".
Los vecinos de la calle Máximo Aguirre, en cuyo número 12 se localiza el gimnasio de artes marciales, continúan sorprendidos por lo ocurrido en un local en el que "nunca" hubo un problema y cuyo responsable parecía "tranquilo".
Así lo ha manifestado a Efe Izaskun, dependienta de un establecimiento comercial ubicado frente al gimnasio. "Cuando lo piensas en frío dices: 'hemos tenido ahí enfrente un asesino'".
Según ha relatado, el gimnasio tenía una actividad normal, con gente entrando y saliendo con bolsas de deporte y clases por la tarde para niños.
Al detenido, una persona "bastante conocida en el mundo de las artes marciales", le conocía de verle "entrar y salir" al local y parecía un hombre "tranquilo", que "nunca" llamaba la atención.
También Fernando, un residente en un inmueble cercano al establecimiento, se ha confesado "impresionado" por el suceso. Son "cosas que parecen que pasan lejos" y "luego las tienes al lado de casa", ha señalado.
Fernando ha contado a Efe que ha coincidido en otro gimnasio con el padre de un niño que solía acudir al establecimiento del detenido.
"Me ha comentado que el local -del arrestado- parecía normal", aunque "impresionaba una pared al fondo que estaba llena de cuchillos, de lanzas", ha relatado.
Según ha añadido, "el que daba clases a su niño era otro chico, aunque él -el detenido- solía aparecer y precisamente la semana pasada parece ser que les hizo una demostración de artes marciales".