El extraño caso de Edward Snowden
miércoles 26 de junio de 2013, 00:29h
Es difícil decir a ciencia cierta dónde está actualmente Edward Snowden, el ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad -NSA- acusado de robar y desvelar información clasificada de Estados Unidos. Por de pronto, las autoridades de su país le han retirado el pasaporte, un formalismo que le obligará a extremar sus próximos pasos si no quiere ser extraditado por un mero formalismo. Cuenta con el asesoramiento de Baltasar Garzón y el apoyo de Julian Assange y el entorno de WikiLeaks, lo que no es en sí garantía alguna y sí, en cambio, indicativo de su proceder.
Snowden afirma que en Estados Unidos “no tendría un juicio justo”. Un argumento algo endeble, por cuanto los destinos que ha ido barajando -Rusia, China, Cuba- no se distinguen precisamente por la limpieza de sus instituciones judiciales. De inicio, las razones que movieron al ex agente de inteligencia a denunciar el espionaje por parte del gobierno estadounidense parecen honestas. Ahora bien, para que dicha honestidad prevalezca, la motivación debe seguir siendo la misma; esto es, denunciar la intromisión en la intimidad de ciudadanos anónimos por parte del estado, sea el que sea. Todo lo demás flirtearía demasiado con campañas de propaganda antisistema.