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UN AÑO DE SU DESAPARICIÓN

Los padres de Madeleine insisten en que fue secuestrada

sábado 03 de mayo de 2008, 13:09h
La pequeña británica de tres años Madeleine desapareció el 3 de mayo de 2007, durante unas vacaciones con su familia en el Algarve (Portugal). La niña dormía con sus dos hermanos pequeños en un apartamento del complejo turístico Ocean Club de Praia da Luz, mientras sus padres cenaban fuera de casa con unos amigos, a unos escasos 60 metros de la habitación.

Los McCann relataron que ambos se turnaban para ir cada 20 o 30 minutos a vigilar a los pequeños. Aproximadamente a las 22:00 horas, la madre volvió gritando que se la habían llevado.

Las sospechas se centraron en Robert Murat, un británico-luso que reside muy cerca del complejo turístico. Nada le implica en la desaparición pero Murat sigue siendo sospechoso. Varios testimonios la situaron en Bélgica, Portugal, Marruecos, Malta, Argentina e incluso España, pero nada claro. Infinidad de pistas falsas se han seguido sin resultado.

Los padres, desesperados, se han mostrado siempre muy críticos con la policía portuguesa a la que han acusado de lenta e ineficaz. El futbolista David Beckham, la escritora J.K. Rowling (creadora de Harry Potter) y el presidente de la compañía Virgin, Charles Branson, ofrecieron recompensas por información sobre el paradero de Madeleine.

Giro en la investigación
En septiembre Kate y Gerry McCann son interrogados como presuntos sospechosos de la muerte accidental de su hija. Se les acusa de dormir a sus hijos con medicamentos para poder salir. El rastro de ADN en un coche que los progenitores alquilaron 25 días después de la desaparición y perros que olieron el cadáver (en un peluche, en la ropa de la madre y en un maletero) también puso a los padres en el punto de mira de la Policía y de los medios de comunicación.

Los McCann decidieron entonces contratar al mismo abogado que defendió al dictador chileno Augusto Pinochet. Kate y Gerry siguen siendo sospechosos en Portugal, mientras una agencia de detectives privados busca a la niña.

Insisten en el secuestro
Los padres de Madeleine tienen claro que su hija fue secuestrada. En una entrevista, Kate McCann dijo: "Conozco a mi hija y hay ciertos pormenores en el apartamento que indican claramente que ella fue raptada". Además, apuntó diferencias culturales entre Portugal y Reino Unido para justificar el haber dejado solos a sus hijos en la noche de la desaparición de la niña.

Kate aseguró, además, no haber suministrado nunca tranquilizantes a sus hijos -como indicaron algunos medios portugueses- y resaltó sentirse insultada por esa sugerencia de la prensa lusa.

Por su parte, Gerry McCann, ante algunas acusaciones, negó que él o su mujer se pusieran en contacto con la cadena de televisión británica "Sky News" para comunicar lo sucedido y definió como "un disparate" esa hipótesis. Gerry sostuvo que en la famosa noche fue una persona del grupo, que no identificó, la que se puso en contacto con la Policía portuguesa para comunicar lo sucedido.

El padre de Madeleine mostró su indignación al ser preguntado por el famoso diario de su mujer y la supuesta importancia que éste tendría para la investigación, para señalar que centenares de informaciones provenientes de la prensa lusa son mentira.

Sospechosos formales
Sobre el estatuto de "arguidos" (sospechosos formales) que pesa sobre ambos, Gerry dijo desconocer el porqué de su aplicación, aunque Kate aseguró que esa sospecha de la Policía lusa les provocó una grave perturbación. El matrimonio dijo estar dispuesto a volver a Portugal para ayudar a resolver el caso siempre que la iniciativa sirva para algo y sea factible desde el punto de vista legal.

Por su parte, el director de la Policía Judicial (PJ), Alípio Ribeiro, señaló que sería muy importante que los padres de Madeleine volviesen a Portugal en el caso de que se llevase a cabo la reconstrucción de los hechos. "Sería muy importante que aceptasen su participación dentro de las normas legales portuguesas", dijo Ribeiro, sobre una hipótesis que no está descartada todavía por la Policía lusa.

Ribeiro no quiso pronunciarse, sin embargo, sobre la posibilidad de que el caso pueda terminar archivado o bien ser acusados de negligencia los progenitores de Madeleine, como han sostenido recientemente algunos medios portugueses.

Misa en Praia da Luz
John McCann y Patricia Cameron, tíos de Madeleine, participaron este sábado en la misa que se celebró en la iglesia de Nuestra Señora de la Luz, en la localidad de Praia da Luz, en recuerdo de la desaparición de la niña. La ceremonia religiosa no contó con la presencia de los padres, aunque Patricia Cameron leyó un mensaje de los McCann en el que agradecían el "calor" y apoyo de los vecinos de la localidad. La tía de la pequeña británica leyó conmovida un mensaje firmado por los McCann, los gemelos y Maddie, en el que éstos expresaban su agradecimiento a los habitantes de Praia da Luz por "un apoyo y calor humano" que, señaló, ayudó "a confortar a la familia". "La continua manifestación de vuestra fe en Maddie es tan reconfortante y supera tanto nuestras expectativas que nos vienen las lágrimas a los ojos", según la lectura de Cameron del texto redactado por la madre de la niña, Kate McCann.

Los padres de Madeleine McCann pasaron en privado el primer aniversario de la desaparición de su hija, mientras se espera que multitud de personas en el mundo enciendan una vela por la pequeña. El club de fútbol favorito de Madeleine, el Everton de Liverpool (noroeste inglés), encendió las luces de su estadio entre las nueve y media y las diez de la noche.

En los últimos días, los McCann han concedido numerosas entrevistas a la prensa británica, además de participar en un documental, en las que han reiterado su convicción de que la pequeña, que tenía tres años cuando desapareció, sigue viva.

Esperan que se resuelva
En un especial sobre este caso en la cadena de televisión SIC, el abogado luso del matrimonio McCann, Rogerio Alves, dijo que los padres confían en que la Policía portuguesa resolverá este caso, a pesar de que ya pasó un año sin que se hayan registrado grandes avances en la investigación.

Alves dijo que sus clientes "no tienen miedo de nada" y están dispuestos a participar en la reconstrucción de los hechos que prepara la policía portuguesa para conocer mejor lo sucedido la noche del 3 de mayo de 2007, cuando la niña desapareció mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano.
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