El diputado le dice a la juez que si ve indicios traslade el caso al Supremo
Chaves y el PSOE: Alaya no les ha imputado y sólo busca notoriedad
miércoles 11 de septiembre de 2013, 11:04h
Manuel Chaves se ha parapetado en la una emisora de radio para verter su versión de los hechos. Este martes, Mercedes Alaya propuso su imputación y la de José Antonio Griñán. Ni rastro del primero en el Congreso de los Diputados. Tanto él como su partido, el Socialista, ponen de relieve que no hay imputación y cuestionan la instrucción de la juez.
Por enésima vez, los políticos se evaporan cuando de ellos se espera una respuesta. Y si la aportan, cuando la aportan, es acordada y por tanto, unánime. Ha sido el caso del Partido Socialista en torno a la petición de imputación de Mercedes Alaya, instructora del caso de los ERE andaluces, sobre José Antonio Griñán, expresidente de Andalucía, Manuel Chaves, su antecesor en el cargo, y cinco exconsejeros suyos. Este último no se ha dejado ver en el Congreso de los Diputados este miércoles y sus colegas de bancada, al menos mediada la (accidentada por las goteras) jornada, no han abierto la boca.
Sin embargo, Chaves sí ha comparecido en la Cadena SER para aportar su versión, no muy distante, por no decir similar, de la ofrecida horas antes por Soraya Rodríguez, portavoz socialista en el hemiciclo. Esta defiende que “no se ha producido ningún cambio en la posición jurídica de las personas señaladas”. También expresó que, “con el máximo respeto a la independencia judicial y a la labor de los tribunales”, lamentaba “profundamente que se haya dictado un auto que genera enorme confusión” y que “afecta gravemente” a la “reputación” de sus compañeros.
Este es el clavo al que se agarra Chaves, que ha opinado en la SER, como ya hizo Rodríguez, el cariz mediático del auto de Alaya. El diputado subraya que la juez “no tiene competencias” para imputarles. Por tanto, concluye, si esta considera que hay “carga incriminatoria”, su “obligación es remitir inmediatamente el caso y la causa al Tribunal Supremo”.
Los socialistas juegan en este caso con el calendario. A 11 de septiembre no hay imputación. Y no quieren ver más allá hasta que se consumen, si se consuman, los hechos. Dentro de la estrategia hay también crítica a la tarea de Alaya, a la que acusan precisamente de medir los tiempos y los pasos para dar mayor relieve a cada uno de sus avances en el proceso. Tensa espera en Ferraz hasta que Supremo determine el papel de Griñán y Chaves en el entramado andaluz. En ese caso, de confirmarse lo peor para sus intereses, las palabras ya no bastarían.