El acierto de la liberalización de horarios comerciales
jueves 19 de septiembre de 2013, 00:04h
Hace poco más de un año entraba en vigor la Ley de Dinamización de la Actividad Comercial de la de la Comunidad de Madrid, cuya principal consecuencia es la liberalización de horarios comerciales. Dicha ley establecía la plena libertad de apertura todos los domingos y festivos del año, lo que implica que cada comerciante podrá escoger a su mejor conveniencia los días en los que ha de llevar a cabo su actividad.
Esto último es especialmente importante, y el verdadero espíritu del proyecto: arbitrar la posibilidad -que no obligación- de ampliar el horario comercial en función de lo que decida el comerciante. Un año después, los resultados no han podido ser mejores: la venta a tursitas extranjeros ha aumentado un 29 por ciento. El dato de Madrid es especialmente relevante, aunque no el único, ya que ciudades como Valencia o Palma también han visto incrementado este consumo.
No sólo es el consumidor quien a la postre sale beneficiado. Este tipo de iniciativas dinamizan la actividad comercial y crean empleo, algo crucial en la actual tesitura de crisis económica. Es un hecho que esta medida ha beneficiado también a las grandes superficies, sin por ello perjudicar necesariamente al resto del comercio tradicional. Antes al contrario, a mayor flexibilidad horaria, más oportunidad de negocio. El paso siguiente sería agilizar la concesión de licencias, para incentivar a todos aquellos que pretendan crear empleo. O lo que es lo mismo, menos trámites burocráticos, más flexibilidad y, por ende, más dinamismo. Habiendo voluntad, pueden hacerse cosas en pro de la reactivación económica.