RESEÑA
José Javier Esparza: ¡Santiago y cierra España! El nacimiento de una nación
domingo 13 de octubre de 2013, 13:10h
José Javier Esparza: ¡Santiago y cierra España! El nacimiento de una nación. La Esfera de los Libros. Madrid, 2013. 477 páginas. 20,90 €
José Javier Esparza nos presenta su última obra, con un título tan provocador como necesario y oportuno, debido a la coyuntura por la que atraviesa España en los últimos años (crisis económica, desafío separatista catalán…). Leerla reconforta a quienes pensamos que España sigue siendo una gran nación. El propio autor, en la coda del libro, cita una frase lapidaria del canciller alemán Bismarck: “España es la nación más fuerte del mundo porque los españoles llevan siglos intentando destruirla sin conseguirlo”. (pág. 474).
Vayamos por partes. Esparza analiza más de tres siglos nuestra historia (1212-1492), un periodo en el que la estabilidad política brilla por su ausencia y las crisis económicas abundan. Guerras entre los diferentes reinos, intrigas palaciegas y participaciones en campañas internacionales componen el paisaje. De manera más concisa, puede afirmarse que la fuerza de las armas se convirtió en la única fuente de legitimidad.
Esparza nos acerca a figuras conocidas como Alfonso X el Sabio, Fernando III o Jaime I el Conquistador, junto a un buen listado de monarcas (o aspirantes a dicho cargo) que no han gozado de peso en la historiografía. En este sentido, destaca el dominio del objeto de estudio por parte del autor, de tal manera que parece que la obra hubiera sido escrita “de un tirón”. En que tengamos tal percepción influye, significativamente, el ritmo trepidante de la narración: fechas, batallas, lugares, nombres, tratados, traiciones familiares… se suceden sin solución de continuidad. No obstante, el autor, consciente del torrente de información que proporciona, hace frecuentes recapitulaciones que, a modo de pausa, centran la lectura.
La obra es también un manual de las relaciones internaciones de la época, analizando de forma minuciosa las guerras entre Francia e Inglaterra, en las que las Coronas de Castilla y Aragón se implicaron, ofreciendo descripciones de las tácticas militares. También son frecuentes los guiños a los intelectuales del momento, algunos bien conocidos en nuestros días (Jorge Manrique, el marqués de Santillana o Ramon Llull). Además, consigue que nos familiaricemos con otros nombres no tan mediáticos, como de María de Molina (una auténtica estratega) u organizaciones como la Mesta. Asimismo, la influencia de la Iglesia recorre de manera transversal las casi 500 páginas, mostrándonos su significación política y religiosa.
Como hemos indicado, el cuadro que describe de la España de los siglos XIII, XIV, XV es desolador, no solo por los enfrentamientos bélicos sino porque enfermedades importadas, como la peste, hicieron estragos entre la población, salvo entre los judíos, por su tendencia (u obligación) a vivir al margen.
Desde el punto de vista de la politología, esta obra presenta un valor añadido: los Reyes Católicos pusieron en marcha un Estado tal y como lo hoy lo entendemos (por ejemplo, creando el primer cuerpo policial). Hasta ese momento, y Esparza lo repite en varias ocasiones, no existía nada que se asemejara a una organización estatal, como tampoco había una conciencia nacional.
Finalmente, la intención pedagógica de José Javier Esparza podemos complementarla perfectamente con otra finalidad: efectuar un alegato a favor de la España de hoy. En efecto, a pesar de las guerras (civiles) que se libraron durante la Edad Media, la última de la cuales se saldó con el triunfo de los Reyes Católicos, ello no fue obstáculo para que solo 50 años después, España creara el primer Imperio internacional. Sin duda, supone un argumento para la esperanza, si bien para que surta efectos tangibles, la necesaria unidad, que simbolizaron Fernando e Isabel, sigue siendo la asignatura pendiente.
Por Alfredo Crespo Alcázar