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El 27-O en Colón

Ricardo Ruiz de la Serna
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ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
sábado 26 de octubre de 2013, 19:51h
La Asociación Víctimas del Terrorismo y otras organizaciones han convocado una concentración en la plaza de Colón de Madrid a las 13:00 bajo el lema “Justicia para un final con vencedores y vencidos”. Una vez más, las víctimas alzan su voz –que clama memoria, dignidad y justicia- para protestar contra la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que confirma la revocación de la Doctrina Parot y ha supuesto el comienzo de excarcelaciones de etarras y delincuentes comunes.

Hay muchas razones para acudir este domingo a la llamada de las víctimas, a las que de nuevo les falla la ley en la que confiaron. Ahora no es el momento de ver quiénes son los responsables de esta ignominia que será legal –y aun eso podríamos discutirlo- pero que sin duda es injusta. Decía Couture, maestro de abogados, que “tu deber es luchar por el Derecho, pero el día que encuentres en conflicto el Derecho con la Justicia, lucha por la Justicia.” Y la injusticia que ahora denuncian las víctimas del terrorismo clama al cielo y pregunta por la sangre de los muertos, por el dolor de los heridos, por las décadas de miedo y de extorsión que algunos dan por finalizadas.

La libertad y la democracia no pueden construirse sobre la impunidad, la injusticia ni el olvido. En el rostro sufriente de las víctimas del terrorismo, es nuestra sociedad entera la que aparece retratada con el abandono de décadas a que fueron sometidas, con los sacrificios exigidos, con las ambigüedades, los engaños y las mentiras de la negociación con los asesinos. Una vez más, en las víctimas del terrorismo es España entera la que se retrata como en una pintura negra de Goya, que lo vio todo de esta tierra: el horror, el sufrimiento, el espanto.

Este domingo, pues, hay que salir a la calle e ir a Colón con las víctimas. Por ellas y por todos. Hay que acudir a esta llamada porque en esa voz que pide justicia resuenan las de todos aquellos que ya no pueden alzarla más. Ahí está Gregorio Ordóñez, nacido en Caracas, donostiarra de los mejores, concejal asesinado en 1995 y cuya tumba ha sido profanada varias veces. En la voz de las víctimas está el eco de Miguel Ángel Blanco, vasco nacido de padres gallegos, secuestrado y asesinado, cuya muerte inspiró el Espíritu de Ermua, que tan lejano parece ahora. Podría recordar a Fernando Múgica, a Fernando Buesa y a tantos, tantísimos otros en cuyos nombres se cifra la historia de la lucha frente a la barbarie de los terroristas. Habría que recordar a las víctimas de ETA de los Años de Plomo en que los asesinados debían enterrarse con la mayor discreción, casi en secreto. Díganme si a las víctimas del terrorismo no se les ha pedido ya demasiado.

La historia de la lucha por los derechos humanos es la crónica de un combate por la justicia y la dignidad y al comienzo todo parecía imposible: el fin de la esclavitud, los derechos de las mujeres, la derrota de los nazis y el fascismo, el fin del colonialismo, la caída del Muro… Todo aquello sobre lo que reposa la propia idea de Occidente –la libertad, la dignidad del ser humano, la razón, la democracia- ha sobrevivido porque en los peores tiempos, cuando todo parecía perdido sin remedio, hombre y mujeres –muchísimas mujeres- se rebelaron contra la injusticia y la barbarie.

Este domingo, en España, se escribe un capítulo de esa historia. Muchos dicen que ETA está derrotada. Ojalá lo estuviera pero ahora no se trata de eso. Ahora se trata de la memoria, la dignidad y la justicia que claman las víctimas de unos asesinos, unos secuestradores, unos terroristas que han logrado salirse con la suya. Todos los demócratas debemos preguntarnos qué ha ocurrido y desde cuándo viene ocurriendo. Todos deberíamos ver qué nos ocurre como sociedad y como país porque sobre la mentira y el olvido no se puede construir nada que perdure ni valga la pena.

España se merece algo mejor que esto que vivimos. Los muertos, los heridos, los secuestrados, los amenazados y todos aquellos que dejaron su tierra por ETA nos interpelan cada día sobre la sociedad que estamos construyendo. Con el eufemismo, la impunidad, el oportunismo político y la hipocresía vamos mal, vamos muy mal. Décadas de lucha y sacrificio no pueden concluir en tablas con los terroristas, cuyos amigos en las instituciones nos recuerdan cada cierto tiempo que siguen ahí.

Por eso, vaya mañana a Colón si puede. Hágalo por la memoria o por el futuro, por lo que recuerda o por lo que contará a sus hijos o a sus nietos cuando le pregunten por esta semana de ignominia. Vaya a Colón por la llamada de las víctimas, por la repugnancia de ver a los terroristas en libertad, vaya por vergüenza de lo que está pasando. No se quede en casa. No se calle. Acérquese a Colón, llame a las radios y a las televisiones, escriba a los periódicos. Hable, cuente el drama de las víctimas y la lucha a brazo partido por la memoria, la dignidad y la justicia. Lleve a sus hijos, a sus nietos, a la persona a quien ama. Vaya con ellos porque por gente así –como nosotros- muchos murieron, fueron heridos o dejaron su tierra. Vaya porque hay que vencer a los terroristas y no puede haber empate.

La cita es mañana en la Plaza de Colón –en Madrid- a las 13:00.

Allí nos vemos.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

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