Jornada 36
El Real Madrid abusó y "apuñaló" a un Barça hundido
jueves 08 de mayo de 2008, 17:30h
Hoy no voy a opinar yo. Voy a recoger cómo ha sentado en la ciudad condal el cuatro a uno del Real Madrid al Barça. "Un pasillo de 90 minutos". O sea: un "vía crucis” de 90 minutos. José María Casanova ve el 4-l como "una puñalada en Madrid", y espolvorea estos adjetivos en su comentario (diario Sport):"Una vergüenza, otro ridículo, una humillación más". Y agrega:"El Barça está a ¡diecisiete puntos del Madrid y a siete del Villarreal. ¡Esto es -exagera quizá- como la caída del Imperio romano, como el hundimiento del Titanic!".En la primera página de "Sport", en letras amarillas sobre fondo negro, este titular:"Habéis deshonrando la camiseta del Barça"
"¡Vergüenza!", titula a toda uva "El Mundo Deportivo". Para su director, Santi Nolla, "el Barça es un equipo en descomposición, y el Barça es sólo Messi".
Durísima también "La Vanguardia" (antes Española; ya no; los tiempos, que cambian que es una barbaridad):"Pasillo, paliza y vergüenza", destaca en letras "gordas". Y le duele que los símbolos del Barça (escudo, himno y colores),o sea su ADN, hayan sido humillados en el Bernabéu.
Hay más. Hay más comentarios preñados de dolor."El 4-l es más doloroso que un agudo dolor de muelas". Les escuece, como ven, todo, y se sienten indisimuladamente y tremendamente humillados. ¿Exageran? Se dice que el fútbol, amén de un juego, es también "sentimiento y honor". Pienso, llegado a este punto, en las anchas y paquidérmicas tragaderas de nuestra democrática clase política, que tan democráticamente se cruza de brazos ante el ADN del símbolo de la bandera española tan democráticamente desdeñada y humillada en tantas y tantas poblaciones de nuestras democráticas comunidades.
Comprendo, sea o no exagerado, el sentimiento de dolor de los azulgranas. Ellos al menos no se cruzan de brazos resignadamente y siente en su honor el dolor de los símbolos de su ADN flagelado. Como debe ser. Exagerar lo hermoso, lo que nos hace humanamente hermosos, no es exagerar.