www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El libro gordo de "Petete" Rubalcaba

Santiago López Castillo
domingo 22 de diciembre de 2013, 18:53h
Estuvo sembrado Núñez Feijóo al instar -en este aluvión de libros políticos pre navideños- a que el secretario general de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, escribiera sus memorias que serían más largas que un día sin pan, pero no en un único volumen, claro, sino en tomos de tomo y lomo a imagen y semejanza del Espasa o el Larousse. La literatura, desgraciadamente, se cuantifica al peso, no calibra la inteligencia del autor, más bien el morbo, la pillería, como las grandes mentiras que vocifera el todavía secretario general del PSOE. (No hay nada mejor para la reivindicación que haber sido hijo -o lo que fuere- de franquista, tal que la señora Fernández de la Vega o el ministro que cazaba el muflón con Garzón, pareado con cabra en cuerno mayor, apellidado Bermejo).

Veinte años ya son años y no como dice la canción que no es nada. Ha estado con los gobiernos de González y de Zapatero. Siempre en el machito.

El aprendiz de brujo (otros con más mala milk definen su físico como el doble de anís el Mono o Karpanta el de los tebeos) ha llevado la voz cantante del PSOE, bien como portavoz de los Gal, bien como ministro de Educación, qué caos, mon Dieu, o como titular de Interior caminando por cloacas y alcantarillas. Lo último -como es sabido- ha sido el Bar Faisán que voló con su majestuoso plumaje, con su penacho en la cabeza y todo, ave muy apreciada por su carne, que quiso cazar el diputado popular Gil-Lázaro sin que apenas cantara la galliforme yendo a parar -el parlamentario del PP, se entiende- a un acomodaticio cargo en la Mesa del Congreso conminándole su partido a que calladito se está mejor. Es ese enjuague o acuerdo o vaya usted a saber qué cuando el saliente ZP estuvo una hora parloteando con el nuevo ministro del Interior Jorge Fernández Díaz. ¿Qué se dijeron?, es la pregunta del millón a la que recurrimos los que juntamos líneas sobre la política nacional o lo que fuere. Algo así como ese recurso que usan los del gremio para lanzar a la opinión “de fuentes bien informadas”. Los hechos posteriores -entre ellos, la excarcelación de etarras, horror y pavor- vienen a confirmar que el Partido Popular ha seguido la hoja de ruta trazada por Rodríguez Zapatero con la organización terrorista.

¿Y qué más? No voy a seguir porque si no le escribiría sus memorias y no tengo vocación de “negro”, que siempre él las desmentiría en su vocación de embustero o, en fino”, falto a la verdad. Su continuo parpadeo, tic a 300 segundos por minuto, delata su afición a mentir. Y luego proclamaría su papel en la víspera del 11-M -auténtico golpe de Estado- “queremos un Gobierno que no nos mienta”. Ya saldría Almodóvar y sus cuates para que no se anularan las elecciones o por si acaso, porque el Gobierno –añadió- tenía intención de “dar un golpe de Estado”. Pero hay más, mucho más, en el libro gordo de Petete. Rubalcaba controlaba y controló, durante los mandatos del PSOE, Radiotelevisión Española, la SER era, asimismo, cosa suya. En carne mortal. Cuando me reincorporé como director de “Parlamento”, destituido Manuel Lombao, de la FSM, hoy Partido Socialista de Madrid, mi secretaria me entregó un telegrama en el que don Alfredo afirmaba: “Tenme informado de todo cuanto sucede en la Casa”. Claro, el destinatario había cambiado de despacho.

Y por último, para no cansar, diré que el aprendiz de brujo sigue captando información con el PP en el poder a través de sus “comisarios” políticos. Que lo son casi todos en RTVE. En ese capítulo final, o sea, duodécimo volumen, podría dedicarlo a Carmen Chacón -en español, claro que sí-, al movimiento 15-M, a las algaradas en las calles, reventemos la situación, y al portal de Belén porque el químico prodigioso no nació en un pesebre, sino en un confortable dispensario del régimen franquista. Oro, incienso y mirra.
















¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios