Los cines Callao desplegaron este lunes la alfombra roja para la entrega de los premios Feroz. Actores y actrices se pusieron sus mejores galas para asistir a esta primera edición de los 'Globos de oro españoles'. Los largometrajes ganadores fueron 3 bodas de más y Stockholm.
Lo pequeño se hizo grande esta lunes en la entrega de los primeros
Premios Feroz de la Asociación de Informadores de Cine de España (AICE) con el triunfo de
Stockholm, una cinta de reducido presupuesto y financiada con micromecenazgo, como mejor película dramática.
"Es un sueño, no sabemos qué decir ni qué hacer", dijo un sorprendido
Rodrigo Sorogoyen, también nominado como mejor director novel en los
Goya.
La comedia ganadora de la noche, por encima de
La Gran Familia Española, resultó ser
3 bodas de más, dirigida por
Javier Ruiz Caldera, que subió al escenario de los cines Callao con todo el equipo, incluida una vibrante
Inma Cuesta vestida de amarillo, que no logró conquistar el "feroz" a la mejor actriz.

Esa estatuilla fue para la favorita,
Marián Álvarez, que ya se llevó la Concha de Plata en San Sebastián y que sigue sumando puntos para el Goya por su dolorida y desorientada Ana de
La Herida, otra película de pequeño presupuesto que al igual que
Stockholm, no tenía ni siquiera garantía de llegar a las salas cuando la estaban rodando.
En la categoría masculina,
Antonio de la Torre fue el vencedor por su frío
Caníbal. El malagueño fue de los pocos que tuvo un discurso de agradecimiento algo más político cuando, citando a
Mandela y al barrio del
Gamonal, dijo que "todas las batallas se pueden ganar".
"La batalla contra la desigualdad la podemos ganar, porque somos más, mejores y porque tenemos razón", puntualizó.
Otro de los triunfadores de la noche en esta ceremonia que se presenta por primer año como antesala de los Goya, una especie de Globos de Oro a la española, fue
David Trueba, que ganó el Feroz al mejor director y al mejor guión por
Vivir es fácil con los ojos cerrados.
"Suelo perder siempre, supongo que lo habéis hecho para dar la nota", bromeó el director, que acumula más de una decena de nominaciones a los Goya.
Si el premio al mejor guión se lo dedicó a los periodistas -entre los que él mismo se incluye, al igual que De la Torre-, con un recuerdo especial a
Concha García Campoy, el segundo fue para su productora,
Cristina Huete, y para el resto de nominados en su categoría.
"Cualquiera que ha sacado adelante una película este año se merece, no un premio sino un homenaje de la Agencia Tributaria", afirmó.
Las Brujas de Zugarramurdi, que partía con seis candidaturas, se llevó las de los actores de reparto,
Terele Pávez y
Mario Casas, mientras que
Hugo Silva o
Alex de la Iglesia, también finalistas, se fueron de vacío.
Si
Pávez se lo agradeció a
De la Iglesia y se lo dedicó a su hijo, los agradecimientos de Casas llegaron en grabación de vídeo desde Colombia, donde está rodando
Los 33 con Antonio Banderas.

La mayor ovación de la noche, no obstante, fue para
José Sacristán, que recogió de manos de
Gonzalo Suárez el Premio de Honor, por sus 50 años de trayectoria.
"Que el aullido de este 'feroz' sea largo y profundo, y que nos reconozcamos todos", pidió el actor. "Nos necesitamos todos, peliculeros y pregoneros, en un frente común en defensa de la película española", añadió.
Y el Premio Especial a la película que hubiera merecido una mejor trayectoria comercial fue para
Ilusión de
Daniel Castro.
Pedro Almodóvar sólo subió al escenario para recoger el premio al mejor tráiler por
Los amantes pasajeros, que tenía cinco nominaciones, y lo tuvo que compartir con otra 'pequeña',
Gente en sitios, de
Juan Cavestany.
Presentada por la actriz
Alexandra Jiménez, con guión y dirección de
Paco Cabezas, la gala arrancó con el propósito de que la industria del cine "se ría de si misma".

Y lo consiguió a ratos. Sobre todo en los monólogos de la presentadora y en vídeos en los que se bromeó con el poco éxito del cine español en la calle o con la muerte de Bob Esponja, y menos con los actores que ayudaron a entregar premios disfrazados de el tsunami de
Lo Imposible o de Pancho de
Verano Azul.En la sala principal de los cines Callao, las filas de butacas fueron sustituidas por mesas redondas, mientras que en el exterior, hubo ocasión de ensayar paseíllo por la alfombra roja, donde destacaron sobre todo los atrevidos amarillos de
Inma Cuesta y
Aura Garrido.