Revista de prensa
[i]El Mundo[/i] y el juez Bermúdez sellan una tregua
viernes 07 de marzo de 2014, 09:06h
El Mundo se desmarca este viernes con una entrevista al juez Javier Gómez Bermúdez que manda absolutamente en su portada, con foto y un titular en el que se intuye la reconciliación entre el magistrado y el diario: “Diez años después, no sabemos quién dio la idea de atentar el 11-M”. Del extenso encuentro, orquestado por el nuevo director de El Mundo, se destacan algunas otras frases en primera: “Podríamos pensar que alguien les dio la idea. No lo indagamos. El atentado no lo inspiró Al Qaeda, pero sí el ‘alqaedismo’” o “El libro de mi ex mujer fue inoportuno. En ese momento no lo ves porque estás a otras cosas. Pero visto ahora, claro que fue un error”. Como segunda, destaca que “El PSN se rinde ante el PSOE y renuncia a la moción contra Barcina”. Sobre el asunto internacional que ocupa este viernes el resto de portadas, el diario atiende a la reacción de Bruselas, que “se opone a que Crimea haga un referéndum secesionaista”. Precisamente, también da un apunte en portada sobre el debate secesionista en nuestro país: “Moody’s estima ‘poco probable la independencia de Cataluña’”. Por último, un “Adiós a Leopoldo María Panero, el poeta del abismo”.
El Mundo sostiene en editoriales que el PSN, lejos de haber cerrado la crisis interna tras acatar el mandato de Ferraz (“acertada, según el diario), sigue en problemas: “El secretario general navarro se precipitó al anunciar una decisión que escapaba de su ámbito, insistió en articular una alianza política contra natura para desbancar a UPNy se permitió echarle un pulso a Rubalcaba que no podía ganar. ‘El PSOE en Navarra soy yo’, llegó a proclamar. Él mismo se ha puesto en evidencia y su única salida honrosa es la dimisión, aunque se resiste. Ayer acató la orden de Ferraz pero quiso salvar la cara sacando adelante una propuesta en la que el PSN manifiesta su ‘disconformidad’ con la decisión de no presentar la moción de censura. Es un error que sólo contribuye a alargar una crisis de la que habrá que escribir, seguro, nuevos capítulos”.
“Varapalo de Moody’s a Mas: ‘No habrá independencia en Cataluña’”, titula La Razón a cinco columnas y hace hincapié en que “La agencia de calificación no penalizará a España por el soberanismo, al que ‘sólo apoya un tercio de la población’”. En la imagen de portada, la Familia Real casi al completo (el Rey no pudo acudir por motivos de agenda) acude a Atenas por el 50 aniversario de la muerte del padre de Doña Sofía, Pablo I: “La Reina une al Príncipe y a la Infanta Cristina en Grecia”. En el panorama internacional, “Obama y la UE advierten e Crimea de que el referéndum de adhesión a Rusia es ilegal”. Espacio también para el fin de la crisis del PP vasco: “Quiroga coloca a Nerea Llanos como secretaria general del PP vasco tras una llamada de Génova a la unidad”.
Para La Razón, “la visita de Fernández Díaz a Ceuta y Melilla ha puesto de manifiesto la demagogia socialista”. Expone en páginas de opinión: “Es imprescindible que la Comisión Europea tome conciencia exacta de la situación y se comprometa en una política articulada y, sobre todo, con visión de largo plazo, en la que no caben las simples reacciones declamativas cada vez que se produce una tragedia, ya sea en Ceuta o en el canal de Sicilia. Y en esta labor de convencimiento debería aplicarse la oposición socialista en respaldo del Gobierno en lugar de tirar del expediente fácil de la demagogia al socaire de unas elecciones europeas en ciernes”.
El País opta por abrir con el último episodio de la crisis ucraniana: “Crimea inicia su anexión a Rusia”, y destaca las reacciones internacionales, “Obama asegura que el referéndum viola la legalidad”, por un lado y, por el otro, “La Unión Europea adopta sanciones muy leves”. La foto es también para la Familia Real en Grecia, con un titular valorativo: “Juntos pero lejos”. El diario lleva a su portada un motivo para el optimismo: “La ciencia pone cerco al VIH en bebés”, y aclara que “una terapia agresiva al nacer libra del virus a un segundo niño en EEUU”. Unas líneas también para la obediencia de los socialistas navarros que, según El País, “acatan a regañadientes el veto de Ferraz a la moción de censura”. Por último, un apunte económico: “Draghi augura tres años de baja inflación en la zona euros”.
Juan José Millás no entiende que la Guardia Civil sea, a su juicio, intocable: “Imaginemos que cada vez que un crítico literario pusiera a parir una novela tuviera que declararse previamente devoto del colectivo de escritores. (…) El crítico pone a la novela de vuelta y media y a otra cosa, mariposa. Viene esto a cuento de que cuando alguien, no importa quién, hace una crítica concreta a la actuación de la Guardia Civil, ha de soltar antes un discurso de adhesión incondicional al cuerpo. (…) Hay médicos que meten la pata, que acaban con el paciente. Y lo criticamos, claro, cómo no lo vamos a criticar. Ahora bien, ¿es necesario lanzar una soflama de amor a la profesión médica, que tantas vidas salva y que en condiciones tan difíciles trabaja? Pues no, sería agotador y absurdo”.
ABC viste su portada de camuflaje con una fotografía de soldados ucranianos en la base crimea de Sebastopol. “Obama y la UE dicen no a una consulta secesionista en Crimea”, titula y anuncia a modo de subtítulo un sondeo propio entre la diplomacia española, “que cree que no habrá guerra”, según sus resultados. Junto a la crisis ucraniana, el debate soberanista nacional: “Moody’s piensa que jamás habrá una Cataluña independiente”. Además, “Arantza Quiroga logra un acuerdo in extremis para nombrar a su número dos”.
‘Cierra la muralla’, titula Ignacio Camacho. Habla en su columna de este viernes sobre inmigración: “Frente a la emocionalidad humanitaria y la ética indolora, la política de inmigración obliga a una antipatía reñida con los buenos sentimientos. (…) La función principal de los cuerpos de seguridad no es tanto la de contener como la de disuadir, y es ese cometido de desalentar a los asaltantes el que ha quedado en entredicho con una polémica política que ha enviado al otro lado de la cerca señales inequívocas de debilidad y desánimo. Pero toca firmeza, guste o no; el ejercicio del poder implica una responsabilidad que es independiente del agradecimiento. Y del populismo”.