Acoso de Maduro a la Prensa
viernes 11 de abril de 2014, 02:14h
La catadura totalitaria del régimen de Nicolás Maduro se pone de manifiesto un día sí y otro también. El líder chavista tiene verdadera alergia a la libertad de expresión y a la prensa que no se pliega a sus consignas ni canta las alabanzas de su persona y de su régimen. Un régimen que está machacando a los venezolanos que salen a la calle pacíficamente a manifestarse contra una situación insostenible. El delfín de Hugo Cháves sigue así los pasos de su mentor y no ahorra esfuerzos para acallar y amordazar a los periódicos opositores. Maduro ha continuado e incluso incrementado la política de control de divisas impulsada por Chávez que impide a los propietarios de los medios de comunicación impresos obtener el permiso del Gobierno para acceder a la compra de dólares necesarios para adquirir papel. Una medida que Maduro maneja a su antojo, habiendo hecho especial mella “casualmente” en los diarios más críticos.
Cada vez son más los periódicos que se han visto obligados a reducir de manera drástica sus páginas o incluso a cerrar en una sangría que afecta a uno de los pilares básicos de la democracia como es la libertad de expresión. En los últimos meses la situación se incrementado en extremo, tocando a diarios como “El Nacional” -uno de los más fuertes y que mantiene una decidida oposición a Maduro-, que no ha tenido más remedio que reducir sus páginas en un 40 % como la única posibilidad para no verse impelido a la desaparición. Ante esto, la asociación de diarios colombianos salió en apoyo de la prensa venezolana con el envío de un gran cargamento de papel. Pero el chavismo quiere impedir que llegue a su destino, por lo que está poniendo todo tipo de kafkianos obstáculos burocráticos como retenerlo en un puesto fronterizo de la Guardia Nacional venezolana.
En este contexto de acoso a la Prensa, el secuestro de la periodista de Globovisión, Nairobi Pinto, despierta todas las alarmas y levanta lógicas sospechas sobre sus secuestradores en un país donde su Gobierno ha puesto en marcha colectivos armados chavistas que atacan a ciudadanos indefensos. Nairobi Pinto es jefa de corresponsales de un medio que se enfrentó al chavismo y parece ser que es amiga de una de las líderes estudiantiles que han protagonizado las protestas contra Maduro. Las circunstancias del secuestro no favorecen la versión de que sea un caso de delincuencia común.
Reporteros sin Fronteras, que aboga por la libertad de prensa en todo el mundo, reclama que se trabaje en el suceso. Sin duda, es imprescindible y urgente que se aclare lo sucedido y que el Gobierno de Maduro dé claras muestras que eliminen las sospechas que lo señalan como responsable. En medio de este hostigamiento a la Prensa, resulta muy poco creíble que Maduro quiere realmente negociar con la oposición. Más bien parece una estrategia para manipularla y dividirla.